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        <title>Hitler 3</title>
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        <description>6. MECANISMOS DE CONTROL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad.&lt;br /&gt;Bertolt Brecht.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos visto la estructura de poder que la élite banquero petrolera generó, desde inicios de los años '20, en torno del CFR y de dos de sus organizaciones satélite: el grupo Bilderberg y la Comisión Trilateral. Sin embargo, por más poderosa, rica e influyente que la élite fuera, y por más bien organizados que estuvieran el CFR y sus entidades satélite, habría sido impensable la posibilidad de la idea de crear la globalización sin la existencia simultánea de mecanismos de control en todos los ámbitos de la sociedad, y en todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La élite percibió, entonces, que debía extender su poder desde los centros en los que se apoya: Nueva York, Washington DC y Londres, a las principales ciudades de todo el mundo. Para ello necesitaba, en primer lugar, reduplicar su propia estructura, generando otros thinktanks &quot;a imagen y semejanza&quot; del propio CFR, incluso dirigidos por miembros del CFR y de la Comisión Trilateral, a fin de poder infiltrar en forma adecuada las estructuras estatales de poder de terceros países. De esta manera, una gran multiplicidad de organizaciones cuyo supuesto fin es el intercambio y el estímulo a la creación de ideas para desarrollos regionales han sido creadas en el mundo a lo largo del siglo XX. El objetivo real de estos thinktanks es, en cambio, bien diferente. La idea básica es tomar contacto con políticos, economistas, periodistas, diputados, senadores y funcionarios públicos de variada gama. El objetivo de establecer esos vínculos sería influir en la toma de decisiones de los respectivos países, y en los medios de prensa, a fin de controlar tanto a los gobiernos como a la opinión pública y hacer, de esta manera, más fácil la agenda de la globalización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de Latinoamérica, es la Americas Society la organización encargada por el CFR para presionar por la adopción de medidas que no obstruyan la globalización. En El cerebro del mundo. La cara oculta de la globalización, de Adrián Salbuchi, se pueden encontrar, además de mucha información valiosa, listados enteros de miembros permanentes de la Americas Society. Se trata de personas susceptibles de padecer el lobby de la élite norteamericana e inocularlo en los gobiernos, partidos políticos, la prensa y organizaciones empresariales. Una mención especial merecen, según la misma obra, los únicos tres latinoamericanos miembros oficiales de la Comisión Trilateral en febrero de 2001. En dicha organización aparecen a esa fecha sólo quince personas que no son estadounidenses, europeos ni japoneses, entre sus cerca de 300 miembros. Pero citemos textualmente a Salbuchi en la página 404 de El cerebro del mundo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;...sólo tres de estos quince son de nuestro continente, el nombrado Cavallo, el brasileño Roberto Egydio Setübal (presidente ejecutivo del Banco Itaú de Brasil), y el uruguayo Enrique V. Iglesias (presidente del BID). Un cuarto latinoamericano, el mediático escritor ultraliberal y ex candidato presidencial peruano Mario Vargas Llosa, es también miembro de la Trilateral representando a la Real Academia Española, por tener también nacionalidad española&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reduplicación de estas estructuras, conformadas como consejos consultivos entre empresarios e intelectuales, va incluso más allá, dado que también se generan dentro de los propios países. En el caso argentino, es necesario mencionar al CARI (Consejo Argentino de Relaciones Internacionales).1 Pero los hay prácticamente en&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 La lista de miembros argentinos del CARI es sorprendente. En las páginas 392/4 de El cerebro del mundo figuran los nombres. Entre sus miembros internacionales aparecen George Bush padre, Bill Clinton y Heniy Kissinger,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;todos los países de la región o asociaciones de países. La utilidad de estas estructuras de poder es, como puede observarse, muy importante para la élite. Por un lado, puede desechar todo tipo de teorías conspirativas con el argumento de que solo se trata de grupos de personas interesadas en el mejor desarrollo de los países. Por lo tanto, no sólo puede ocultar sus fines de dominio global, sino que también hasta puede ofrecer a la opinión pública desprevenida la idea de objetivos filantrópicos. Lo cierto es que difícilmente el núcleo de personas que conforman la Americas Society y el CARI, entre otras organizaciones, en general estrechamente vinculadas a empresas y partidos políticos, destinen tiempo, esfuerzos y recursos económicos si no hay atrás la posibilidad de ejercer cargos de poder o de beneficiarse económicamente. La adhesión personal a estos thinktanks suele ser una especie de &quot;contrato tácito&quot; por el cual los miembros dan parte de su tiempo, sus energías, sus recursos (cuando es el caso de empresas) y hasta sus cerebros a cambio de posibles y probables beneficios económicos, importantes cargos empresariales y posibles y probables puestos políticos. Pero el control del CFR —y de la élite que lo domina sobre el mundo, a fin de generar la globalización, no se detiene en reduplicaciones permanentes del propio CFR, sino que abarca otros ámbitos de acción: la seguridad, inteligencia, represión (y hasta la educación) a través de organizaciones semi secretas como la CÍA y el FBI; el control político y militar de los países a través de las Naciones Unidas, principalmente, y, finalmente, el control económico y financiero a través del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y sus entidades anexas o subsidiarias. Por último, el control global y social se completa mediante la influencia en las masas de los mega medios globalizados de comunicación, entre los que sobresale por varias causas la televisión. Efectuaremos un somero repaso de los mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La CÍA y el FBI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Agencia Central de Inteligencia (CÍA) es un organismo que vio la luz a partir de la Overseas Secret Service (OSS) americana, de la Segunda Guerra Mundial. Cuando Estados Unidos decide entrar en guerra contra el Eje, el presidente Roosevelt nombra embajador en Suiza nada menos que a Alien Dulles, prominente abogado de Wall Street de varias firmas, en las que tenían fuertes intereses los clanes Rockefeller y Harriman. La guerra era un tema especialmente espinoso para la élite de negocios anglonorteamericana, dado que venía colaborando con el régimen de Hitler, como ya hemos visto en capítulos anteriores. Por lo tanto, necesitaba efectuar discretas negociaciones con conspicuos miembros del régimen nazi a fin de que sus intereses económicos no se vieran severamente perjudicados una vez que la guerra hubiera terminado. Dulles era el encargado de establecer esos contactos. Y aunque en realidad era embajador de Estados Unidos, alternaba ese puesto con el de vocero y negociador de los grupos privados económicos norteamericanos con fuertes intereses en Europa y Alemania. Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, Alien Dulles desempeñó tan bien su papel —no se sabe si el de embajador o el de lobbista— que fue nombrado nada menos que presidente del CFR entre 1946 y 1950, luego subdirector de la CÍA entre 1950 y 1953, y director de la misma entre 1953 y 1961, cuando el presidente John Kennedy lo echó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al revés del FBI, la CÍA es frecuentemente presentada en series y películas de espionaje como una organización temible, capaz de realizar horribles crímenes. En realidad, es algo bastante peor. El propio origen de la CÍA se encuentra enlodado con los servicios secretos de Hitler. Cuando se comienza a hacer evidente que Alemania se rendiría, el jefe de espionaje de Hitler, general Reinhardt Gehlen, comienza a negociar con el gobierno norteamericano los términos de su rendición. Gehlen —excelente espía— tenía en su poder gran cantidad de documentación incriminatoria contra políticos y empresarios ingleses y norteamericanos. Por lo tanto, junto a un sobredimensionamiento del &quot;peligro soviético&quot; (que la élite no podía desconocer como exagerado) jugó la carta de la posible difusión de esa información a los medios de comunicación. Estados Unidos llegó a un rápido y fructífero acuerdo con Gehlen: el general no sólo quedaba libre, sino que además Estados Unidos contrataba sus servicios y lo utilizaba como práctico monopolista de los servicios de espionaje norteamericanos en Europa Oriental y Rusia. Ello no implicaba que Gehlen tuviera que infringir sus antiguas lealtades con colaboradores directos de Hitler. Todo lo contrario, Si el general juzgaba que en su accionar había una especie de lucha de lealtades&quot; por tener que espiar tanto para Alemania como para Estados Unidos, podía privilegiar los intereses alemanes. Más aun, Gehlen reportó directamente al sucesor de Hitler, tras su suicidio: el almirante Karl Doenitz. Gehlen y muchos otros nazis empezaron a formar parte de la CÍA. Entre otros, habrían sido reclutados Klaus Barbie, Otto von Bolschwing (el cerebro del holocausto, que trabajó codo a codo con Adolf Eichmann) y el coronel de la SS Otto Skorzeny (un gran favorito de Hitler).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El origen non sancto de la CÍA, basado en un pacto perverso, favoreció que se llevaran a cabo operaciones secretas, no sólo ilegales sino también criminales. Una de las primeras operaciones en las que la CÍA se vio envuelta fue el llamado &quot;Project Paperclip&quot;, a través del cual la CÍA seleccionó a un gran número de científicos, militares y colaboradores nazis de todo tipo para trabajar y vivir en Estados Unidos. Oficialmente, Estados Unidos ha reconocido la existencia de esta operación, pero reduce su área de influencia a proyectos de alcance limitado, como el desarrollo de la NASA por parte de científicos nazis como lo había sido, por ejemplo, Wemervon Braun. Esto es lo que Estados Unidos reconoce, pero es sólo la &quot;punta del iceberg&quot;. En algunos lugares de EE.UU., como Huntsville (Alabama), habría habido radicaciones masivas de prominentes nazis alemanes tras la caída del III Reich, a los que se suele citar jurando la Constitución norteamericana con el brazo en alto, a la manera nacionalsocialista. Por ejemplo, nombrando sólo uno de los casos de migraciones ilegales y secretas a EE.UU., junto a Von Braun se suele olvidar mencionar que viajó a Estados Unidos el general Walter Dohrenberg, quien dirigía un campo de concentración y exterminio (que sólo figura en libros franceses sobre la guerra) llamado Dora, en el cual se usaba mano de obra esclava para desarrollar los proyectos armamentísticos diseñados por VonBraun. Dohrenberg era un criminal de guerra y no pudo ser juzgado en Nuremberg debido al &quot;vía libre&quot; que le fue otorgado gracias a la CÍA. El error se pagaría caro: a los pocos años Dohrenberg estaba mezclado con intereses de la oscura corporación PERMINDEX, envuelta en la financiación del crimen de Kennedy. Pero Dohrenberg estaba lejos de ser el único criminal nazi rescatado y enviado sano y salvo a Estados Unidos. Cuando se menciona que la Argentina, Brasil, Paraguay o Bolivia son países que dieron asilo a criminales nazis, generalmente se tiende a encubrir el apoyo que les fue dado por Estados Unidos y la CÍA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos de estos científicos nazis ayudaron a desarrollar en Estados Unidos el llamado &quot;Proyecto MKUltra&quot;. Bajo dicha operación se llevaron a cabo experimentos de control mental con seres humanos sometiéndolos al influjo de drogas experimentales, radiación, electromagnetismo, etc. Se usaron secretamente presidiarios norteamericanos, y hasta se habrían incluido soldados, según Linda Hunt en su agotada obra Project Paperclip. En muchos casos, estos seres humanos convertidos en &quot;conejillos de Indias&quot; murieron. El trágicamente famoso LSD (ácido lisérgico) no sería otra cosa que un subproducto de investigaciones secretas de la CÍA de control mental en humanos con el fin de lograr &quot;robots humanos&quot; capaces de ser utilizados en particulares condiciones de hipnotismo en asesinatos y atentados. La CÍA habría desechado como herramental para estas operaciones al LSD por considerar que no cumplía los requisitos para inducir a seres humanos a que, en determinadas condiciones, recordaran órdenes olvidadas y pudieran &quot;accionar gatillos&quot; (el crimen de Robert Kennedy habría sido efectuado en estas condiciones). Pero la CÍA no perdió oportunidad, según varios autores(2), de sacar provecho de esta droga alucinógena, induciendo su consumo en la juventud norteamericana primero, y luego en el resto del mundo, durante los años '60.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(6) Ver en bibliografía Aciadreama, de Martin Lee y Bruce Shlain.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las operaciones de la CÍA no se redujeron a contrabandear nazis a Estados Unidos ni a experimentos secretos con humanos como &quot;conejillos de Indias&quot;. Intervino de forma cuasi militar en una vasta gama de países, organizando guerras y revoluciones, las que en muchos casos fueron financiadas con los presupuestos de los Estados nacionales y beneficiaron los intereses de la élite de negocios anglonorteamericana y de los propios agentes de la CÍA. La CÍA no sería otra cosa que el &quot;brazo armado&quot; de la élite y el CFR. Es por esa causa que no desaparece una vez extinguidos el régimen soviético y la KGB, cuando desaparece el enemigo. Ya hemos visto en el capítulo 3 cómo, según información recabada, entre otros, por Michel Chossudovsky, el terrorismo islámico no es otra cosa que un subproducto de la CÍA en Asia Central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las primeras operaciones efectuadas por la CÍA a nivel país, tras la Segunda Guerra Mundial, fue la denominada &quot;Operación Gladio&quot;, en Italia. Ocurre que Italia era terreno fértil para que un gobierno de izquierda, probablemente comunista, surgiera en 1948.5 Si bien, como hemos visto, a la élite el comunismo no le disgusta, esto es sólo en determinadas condiciones: cuando los empresarios de la élite mantienen en su poder los medios de producción, o cuando sirve para derrocar a regímenes que impiden a la élite &quot;ingresar fuerte&quot; en algunos países (Rusia antes de la revolución bolchevique). Pero en cualquier otra circunstancia, un régimen de izquierda o comunista atenta fácilmente contra los intereses de los empresarios que dirigen el CFR. Por eso resultaba altamente inconveniente que en Italia triunfara la izquierda. La &quot;Operación Gladio&quot;, mediante la incesante propaganda acerca de la supuesta peligrosidad de la izquierda en Italia, logró su cometido de impedir el ascenso de ella al poder. Pero no era una cuestión sólo de propaganda. Mediante la &quot;Operación Gladio&quot; se armó a 15.000 hombres en Italia, dispuestos a dar un golpe de Estado en caso de un triunfo en las urnas de la izquierda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5 Que a la élite le apetezca cierta clase de colectivismo no significa que le guste la generación espontánea de socialismos que pondrían en jaque su propiedad en medios de producción. Recuérdese la frase de Henry Kissinger a propósito de Chile y Allende: &quot;No debería dejarse que un país vaya al marxismo sólo porque su gente es irresponsable&quot; (ver The Trini of Henry Kissinger, de Christopher Hitchens, Verso, 2001).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El modelo de actividad de la CÍA en Italia fue virtualmente copiado en Francia y Alemania. En el primero de esos países los varios atentados que sufrió el presidente Charles de Gaulle fueron atribuidos a la CÍA y sus socios. Pero, volviendo a Italia, la actividad de la CÍA no se redujo al impedir el ascenso de la izquierda al poder. Dado que tras la experiencia de Mussolini la población se volcaba filosóficamente más a la izquierda, la CÍA decidió mantener a la misma &quot;a raya&quot; generando y financiando ejércitos terroristas de izquierda (Brigadas Rojas) a través de la actividad de la logia masónica Propaganda Due (P2) a fin de mantener instalado en los medios de comunicación y en la mente de la población la idea de la enorme peligrosidad y violencia potencial que significaría la izquierda en el poder. Para ello, la CÍA no dudó en mantener inalterados los estrechos contactos que poseía con la mafia siciliana y la camorra napolitana desde fines de la Segunda Guerra. Tampoco dudó en mirar para otro lado cuando las Brigadas Rojas asesinaron al primer ministro italiano, Aldo Moro, en 1978, o cuando volaron la estación de tren de Bologna matando a decenas de inocentes. Las frecuentes noticias acerca de los lazos de ex políticos italianos, que ocuparon altísimos cargos de poder, con la mafia (por ejemplo, la prensa y la justicia italianas nombraban con frecuencia a Giulio Andreotti, entre otros) deben entenderse como engranajes de una maquinaria mayor utilizada como una estrategia de la CÍA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Especial atención merece la &quot;obra&quot; de la CÍA en Vietnam, no precisamente misionera de la democracia y el capitalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra de Vietnam&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No habían dejado de tronar los últimos cañones de la Segunda Guerra Mundial cuando a las &quot;mentes brillantes&quot; que luego formarían la CÍA se les ocurrió una maquiavélica idea. Como había un estado de guerra en Indochina entre los franceses y las tropas vietnamitas de ideología comunista de Ho Chi Minh, decidieron aprovecharse de la situación. Dado que los franceses eran considerados en la zona en el largo plazo como más peligrosos por los norteamericanos, éstos decidieron armar &quot;hasta los dientes&quot; a los comunistas insurrectos. Aparentemente, Laurance Rockefeller habría tenido (según Norman Livergood, en The new US British oil imperialism) mucho que ver en la decisión dado que ocupaba el puesto de vicegobernador en la vecina isla de Okínawa. Al hablar de Laurence Rockefeller nos referimos al mismo que decidió volcar ingentes recursos a financiar fundaciones para el estudio de los platos voladores (llegó a prologar libros al respecto). Los comunistas vietnamitas derrotaron entonces a los franceses. La ocasión estaba dada para que los &quot;gendarmes de la libertad&quot; entraran en acción. Los norteamericanos pensaron que era tarea fácil quedarse con las ex colonias francesas. Y decidieron entonces matar varios pájaros de un tiro: luchar contra los vietnamitas comunistas les podía ofrecer un pretexto que consideraban válido para ingresar en una guerra que escondía muy sórdidos intereses económicos. Entre ellos, uno de los principales era el petróleo. Siempre según Livergood, ya desde los años '20 existía un estudio escrito por el ex presidente Herbert Hoover que demostraba la existencia de petróleo en el mar del sur de China, justamente a lo largo de la costa vietnamita. Fue precisamente en la década del 50 cuando se perfeccionó un método para extraer petróleo submarino. Ni lerdos ni perezosos, los miembros de la élite petrolera norteamericana decidieron no perder la ocasión. Por supuesto, sin la CÍA hubiera sido imposible. En resumidas cuentas, Estados Unidos inventó una guerra contra el comunismo, como fue la de Vietnam, uno de cuyos objetivos económicos principales era en realidad explorar íntegramente la costa vietnamita del mar del sur de China.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras los soldados norteamericanos y vietnamitas morían de a miles en las pantanosas junglas asiáticas y decenas de miles de civiles inocentes perdían sus vidas, los barcos encargados de las exploraciones petroleras realizaban explosiones en la costa de Vietnam. Se equivoca quien cree que estaban disparando: estaban haciendo explotar minas en el fondo submarino, a fin de conocer con los nuevos métodos de exploración petrolera dónde había petróleo y dónde no. Claro que, de lejos, daba toda la sensación de que los barcos estaban dando una mano a los pobres soldados norteamericanos. Debe entenderse bien lo que estaba sucediendo. Mientras Estados Unidos entregaba sus jóvenes para morir en una guerra —de la cual escaparon personajes como Clinton y Bush a pesar de contar, en aquella época, con la edad ideal de reclutamiento— y mientras el pueblo financiaba con el pago de impuestos la concreción de esas matanzas, al oligopolio petrolero y a la élite que domina el negocio les estaba saliendo gratis la exploración de la que se consideraba en aquel entonces una de las cuencas de hidrocarburos más rica del mundo. Peor aún: si la Standard Oil hubiera decidido explorar en medio de un proceso de paz esa costa, probablemente hubiera obtenido la oposición en las Naciones Unidas de Francia, Vietnam, China y Japón. Obviamente, se necesitaba una guerra para poder llevar a cabo la operación de manera sigilosa y efectiva en un ciento por ciento, Livergood señala que &quot;aun observadores muy cercanos sólo habrían visto pequeñas explosiones diarias en las aguas del mar del sur de China, y hubieran pensado que eso era parte de la guerra (...)&quot;, y que la Standard Oil no gastó un solo centavo en estas tareas. Veinte años más tarde y luego de que 57 mil americanos y medio millón de vietnamitas murieran, la Standard Oil tenía datos suficientes sobre todo el petróleo existente en el mar, por lo que la guerra bien podía concluir. Henry Kissinger (asistente personal de Nelson Rockefeller) representó a Estados Unidos en las conversaciones de paz llevadas acabo en París, y obtuvo el Nóbel (). Cuando años más tarde Vietnam licitó la explotación del petróleo en sus costas, casi todas las empresas petroleras que intentaron extraer hidrocarburos perdieron vastas sumas de dinero, al excavar donde no había nada. Una sola empresa dio en la tecla y licitó sólo las áreas donde había mucho petróleo. Livergood nos devela algo que no es precisamente un misterio: la Standard Oil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sería injusto decir que el petróleo fue la única causa de la guerra de Vietnam. Hubo otras. Una de ellas, también muy importante. Por supuesto que no fue tanto la lucha contra el comunismo, tan caro al ideario de Brzezinski y David Rockefeller. Se trataba nada menos que de la necesidad de controlar, sin &quot;moros en la costa&quot;, la producción y la salida marítima del producto derivado de lo que suele ser el mejor negocio del llamado &quot;Triángulo Dorado&quot; (Tailandia, Burma, Laos): la heroína. Varios autores señalan en sus obras las frecuentes y fructíferas exportaciones de heroína de esta zona a Estados Unidos. Entre ellos, una de quienes mejor lo han hecho es la periodista Penny Lernoux, quien en su obra póstuma In banks we trust, aparecida en 1984, muestra cómo la heroína que salía de Indochina arribaba a San Francisco vía Australia. En la misma obra, Lernoux devela el misterio de cuáles son los principales bancos implicados en el lavado del dinero del narcotráfico de la zona: nombra y hasta muestra en gráficos al Chase Manhattan Bank y al Citibank. Lernoux murió en 1989, a poco de asumir Bush padre como presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debe extrañar al lector, entonces, que haya acaecido la sangrienta guerra de Vietnam, sobre todo si había petróleo y posibilidades de procesar opio en zonas cercanas. La CÍA era especialista en armar los escenarios, poner los señuelos y desinformar a través de los medios de comunicación de lo que realmente estaba sucediendo. Tampoco debe extrañar que en países vecinos haya habido en la misma época cruentas guerras civiles, como por ejemplo el siniestro caso de Camboya (República Kampuchea). En su breve pero detallada obra (The CÍA greatest hits), Mark Zepezauer detalla los horrores que todos pudimos ver en el film The killíng fields, cuando el proceso de colectivización agrícola forzada llevada a cabo por el criminal Pol Pot mató brutalmente nada menos que a un tercio de toda la población camboyana, con el apoyo encubierto de la CÍA. Si la excusa en Vietnam había sido el comunismo, en Camboya no había ninguna excusa ideológica: no había comunismo antes de que la CÍA instaurara el régimen comunista de los Khmer Rouge. Sería largo, tedioso, citar todas las grandes operaciones de la CÍA en sus tristes cincuenta años de vida: de la frustrada operación de Bahía de los Cochinos en Cuba hasta el Golpe de los Coroneles en Grecia; desde el golpe militar contra Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973 hasta la masacre de suicidio colectivo de Johnstown, Guyana, donde la CÍA habría llevado a cabo un experimento de control colectivo; desde el derrocamiento del gobierno legítimo de Guatemala de Jacobo Arbenz, efectuado simplemente para impedir una reforma agraria que hubiera ido en detrimento de la United Fruit (empresa de la familia Rockefeller), hasta su participación en el escándalo de Watergate, y en las muertes de los hermanos Kennedy, Martin LutherKing, Malcolm X, etc., etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La CIA y el Vaticano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La CIA no conoce límites tampoco cuando se trata de religiones. En su obra Por voluntad de Dios, David Yallop muestra con lujo de detalles cómo la muerte del papa Juan Pablo I, Albino Luciani, habría sido obra de socios de la CIA (la logia masónica P2, el Banco Ambrosiano y el Instituto perle Opere Religiose) y algunos de sus agentes infiltrados en el Vaticano (el cardenal norteamericano Paul Marcinkus). Juan Pablo I habría estado en completo desacuerdo con los lazos financieros existentes entre el Vaticano y la banca italiana socia de la CÍA (Banco Ambrosiano), y deseaba no sólo romper esos lazos que se habían fortificado con el papa Paulo VI sino también difundir episodios de corrupción relacionados con las finanzas vaticanas, hacer un mea culpa en nombre de la Iglesia. De hecho, iba a depurar la Curia romana al día siguiente de su muerte. El intento de Juan Pablo I de separar a Roma de los socios de la CIA concluyó abruptamente con lo que habría sido su envenenamiento. Con Juan Pablo II, quien desde joven era un ferviente anticomunista, el Vaticano se habría prestado* no sólo a seguir manteniendo en secreto la cadena de corrupción que Juan Pablo I estaba por revelar, sino también a acentuar los lazos entre el Vaticano y la CIA. Al respecto, durante los años '80 habría permitido que la CIA canalizara fondos a través de organizaciones relacionadas con el Vaticano al sindicato Solidaridad, que en la ciudad polaca de Gdansk (el ex corredor de Danzig) venía organizando revueltas contra el régimen comunista polaco. La CIA veía a Polonia como un país estratégico para acelerar la caída del régimen comunista de la URSS. En la tesis oficial, increíblemente expresada en Victory. The Reagan administration's secret strategy that hastened the colapse of the Soviet Union, Peter Schweizer comenta, tras la euforia del triunfo sobre el comunismo de la era Reagan-Bush, cómo la Unión Soviética cayó como consecuencia directa de la estrategia y los ingentes esfuerzos realizados en ese sentido por la CIA. O sea, algo muy distinto de la tesis que los propios Estados Unidos suelen divulgar en los medios, caracterizada por focalizar la ineficiencia del régimen soviético, sin citar en ninguna parte a la CÍA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario hacer notar que la colaboración entre el Vaticano y la CIA para financiar a Solidaridad se dio —quizá no casualmente en forma mayoritaria— tras el fallido atentado contra el papa Juan Pablo II en mayo de 1981, cuya autoría en los medios se adjudicó a los servicios secretos búlgaros y a la KGB. Algo muy diferente habría ocurrido, en realidad, dado que, como bien documenta Edward Hermán en The rise and fall of the Bulgarian connection, la supuesta conexión entre Bulgaria, la KGIS y el asesino Alí Agca no era otra cosa que un invento de la CIA. Nunca pudo comprobarse fidedignamente que la CIA hubiera estado atrás del atentado (habría sido un escándalo mundial)* pero, si lo hubiera estado, entonces podríamos observar con claridad el clásico &quot;doble beneficio&quot; que la CÍA suele sacar de muchas de sus actividades criminales: comete un crimen que le conviene con fines políticos y, simultáneamente, en forma de propaganda difunde en los medios que el autor del crimen fue el enemigo. A veces hay hasta un &quot;tercer beneficio&quot;; se gana dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero quizá mucho más peligrosa que las propias operaciones de la CÍA es la infiltración que la misma realiza en los medios de comunicación. En su artículo &quot;CNN: The covered newsnetwork&quot;, el periodista Grog Bishop señala:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;En un artículo de 1977 en Roling Stone, el ganador del premio Pulitzer (junto a Bob Woodward) por el escándalo de Watergate, Cari Bernstein, descubrió una lisia de más de 400 periodistas y una cantidad de editores y empresarios de medios de comunicación que básicamente habían estado 'estampillando' propaganda de la CÍA desde los años '50. El grupo incluía las revistas Life y Time, la cadena CBS e incluso a Arthur Sulzberger (...)&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quienes el apellido Sulzberger nada diga, basta con mencionar que es la máxima cabeza empresarial y quien establece la línea editorial del supuestamente independiente New York Times. Si ya en 1977 la CÍA tenía 400 activistas camuflados de periodistas, dueños de medios de comunicación y editores,¿cuántos puede tener en 2003? Quizás ahora podamos tener una mejor idea de lo ocurrido en los años '90 con los medios de comunicación en América latina, cuando un amigo del ex director de la CÍA Bush padre (Tom Hicks) invirtió enormes sumas en la región para comprar canales de TV, estaciones de radio y cadenas de cable, casi al por mayor, pagando lo que nunca podían llegar a valer por sus propios resultados comerciales. ¿Tenemos la CÍA en casa cada vez que prendemos la TV?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La CÍA en las Universidades&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo los medios de comunicación han sido &quot;presa fácil&quot;, desde ya hace mucho tiempo, de la agencia de inteligencia semi secreta norteamericana, que en realidad está al serviciode una reducida élite anglonorteamericana. En un mega sitio de la red (www.ciaoncampus.org) podemos encontrar información reveladora en un artículo de David Gibbs titulado &quot;Academics and spies&quot;;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Durante los años '40 y '50, la CÍA y la inteligencia militar estaban entre las mayores fuentes de apoyo financiero a los científicos sociales estadounidenses. En Europa, la agencia apoyaba secretamente a algunos de los escritores más conocidos y a estudiosos a través del Congreso para la Libertad Cultural (...) Desde 1996, la CÍA ha hecho público que, de acuerdo con expertos en inteligencia, la estrategia de reclutar objetivos académicos de top priority, ha resultado bien&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La infiltración de la CÍA abarcaría prácticamente todo el aparato educativo universitario norteamericano. El objetivo de la agencia de inteligencia no sólo habría sido reclutar entre sus filas a científicos, profesores, educadores, sino también a alumnos, y muchas veces a alumnos extranjeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El historiador Bruce Cummings, conocido por su historia en dos volúmenes de la guerra de Corea, se ha ocupado especialmente de este tema. Según Cummings, &quot;demasiados estudiosos hoy, particularmente en el ámbito de las relaciones internacionales, colaboran con el gobierno. Es común que muchos jóvenes y viejos sean reclutados por el National Security Council o por la CÍA como consultores por un tiempo&quot;. Particularmente significativa resulta la mención que, en el mismo mega sitio y en el artículo homónimo, Robert Witanek efectúa sobre el reclutamiento de estudiantes extranjeros. Veamos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Hacia inicios de los años '50, el programa se había expandido para incluir el reclutamiento de estudiantes extranjeros en universidades norteamericanas, a fin de servir como agentes de la CIA cuando retornaran a sus respectivos países. El reclutamiento de estudiantes extranjeros tenía sus raíces en programas anteriores de fines de los años '30 y de los años '40, cuando estudiantes de países amigos eran admitidos en las academias militares norteamericanas. Sus servicios eran especialmente deseados por Estados Unidos, dado que cuando retornaran a sus países formarían parte de la élite militar de sus respectivas naciones. A través de ellos, Estados Unidos esperaba influenciar la marcha de los acontecimientos en esos países y acceder a información en los trabajos secretos de sus respectivos gobiernos. Hacia fines de los años '70, alrededor de 5 mil académicos estaban haciendo su aplicación para entrar a la CÍA(...). Existían comités que monitoreaban todo el tiempo a los 250 mil estudiantes extranjeros en Estados Unidos a fin de seleccionar entre 200 y 300 futuros agentes de la CIA. Alrededor de 60% de los profesores, investigadores y administradores de las universidades estaba totalmente al tanto y recibía compensación directa de la CIA como empleados contratados, o se les entregaban becas de investigación por su rol como reclutadores encubiertos de la CÍA.&quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde queda, entonces, el supuesto prestigio que en el mundo ganaron desde los años '70 las universidades norteamericanas? Durante muchos años, para numerosas familias de todo el mundo resultaba altamente deseable que sus hijos efectuaran cursos de grado o posgrado en Estados Unidos. Supuestamente, la formación científica era muy superior a la de otras universidades. Lo que no sabíamos era que, además de la manipulación del conocimiento científico que antes señalamos como una constante deseada por la élite financiero petrolera, generalmente dueña, financiadora o directora de las universidades, los estudiantes extranjeros iban a estar bajo un constante monitoreo de la CIA con el fin de ganar agentes en el exterior y, por si fuera poco, que más de la mitad de los profesores recibían y reciben pagos de la CIA para &quot;facilitar&quot; el acceso a los alumnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las sorpresas no terminan allí. En el informe oficial conocido popularmente como el &quot;Church Committee Report&quot; del Congreso norteamericano, en la página 189, se señala:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;(...) La CÍA está usando ahora a unos cientos de académicos norteamericanos, quienes adicionalmente a proporcionar pistas y presentaciones por cuestiones de inteligencia, ocasionalmente escriben libros y otro material para ser usado con fines de propaganda en el exterior. (...) Estos académicos están localizados en más de cien universidades e institutos norteamericanos.&quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás ahora también podamos entender con más precisión lo que ocurrió con John Nash y con el discreto encubrimiento que han sufrido sus descubrimientos acerca de la falsedad de las teorías de Adam Smith, frente a la sobre exposición de teorías económicas sin real basamento científico (como la llamada &quot;escuela de expectativas racionales&quot; de Lucas). El &quot;Church Committee Report&quot; fue escrito en 1976. ¿Cuánto más habrá avanzado la infiltración de la CIA en directores, profesores y alumnos de universidades norteamericanas, desde aquella época? En el mismo trabajo, Volksman señala:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Yale ha sido terreno fértil en el reclutamiento de agentes de la CÍA desde que la Agencia comenzó en 1946. En realidad, muchos de los primeros ejecutivos de la CÍA proceden de Yale y de otras escuelas de la IVY, por la cual la CÍA fue acusada durante muchos años de corresponder a los intereses del establishment anglonorteamericano. La acusación era verdad: 25% de los ejecutivos top de la CÍA habían sido alumnos de Yale.&quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mismo trabajo se señala que la universidad norteamericana que es la principal base de reclutamiento de alumnos extranjeros, para que al retorno a sus países se desempeñen como agentes de la CIA, es nada menos que... la Universidad de Harvard. Ahora puede que algunas cosas acerca del grado de penetración que la política y la propaganda del CFR han realizado en el mundo queden más claras. ¿Cuántos funcionarios europeos, latinoamericanos, asiáticos y africanos han estudiado en Harvard?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe mencionar que las tres universidades norteamericanas que más fondos manejan son, no por casualidad: primero, la Universidad de Harvard*, principal socia universitaria de la CÍA, y segundo, la Universidad de Yale, casa de estudios de los Bush, Harriman, Rockefeller y la aristocracia norteamericana que maneja la CÍA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las actividades de la CÍA en el mundo universitario y en la cultura no se ha reducido a infiltrar universidades en todos sus niveles. Francés Stonor Saunders, en la CÍA y la guerra fría cultural, nos muestra cómo, tras la Segunda Guerra Mundial, la CÍA se logró infiltrar en prácticamente todos los espacios de la cultura. Muchas veces lo hacía mediante fundaciones &quot;filantrópicas&quot; y congresos culturales, así como también exposiciones, conciertos y hasta giras de orquestas sinfónicas. También describe cómo la CÍA subvencionaba ambiciosos programas editoriales, y hasta se ocupaba de realizar traducciones a todos los idiomas. Stonor Saunders asimismo narra cómo las revistas de toda Europa y otros lugares del mundo compensaban la caída en ingresos por publicidad mediante supuestos mecenas tras los cuales se escondía la CÍA, Quizá lo peor de todo, siempre según Stonor Saunders, es cómo muchos de los más elocuentes exponentes de la libertad intelectual de Occidente se convirtieron en instrumento de los servicios secretos estadounidenses. En buena cantidad de ocasiones, la manipulación de intelectuales por parte de la CÍA se daba incluso sin que éstos lo supieran, y generalmente aun cuando no les gustara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* El director del fondo de inversiones, Robert Stone, está casado con una Rockefeller e invirtió, para desgracia de los profesores de esa universidad, fuertes sumas en acciones de la Enron antes de la caída. Se ve que no aprende de la experiencia, dado que hace muchos años, cuando &quot;Dubya&quot; Bush era accionista de Harken, decidió invertir en esa firma. Claro que Bush vendió las acciones a precios cercanos al máximo de la época, mientras que el fondo de inversión de la Universidad de Harvard tuvo que soportar, estoico, la baja de las acciones de la Harken de US$ 4 a cerca de USS 1 por unidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El FBI (Federal Bureau of Investigations) no es otra cosa que una &quot;policía paralela&quot; interna en Estados Unidos. La visión un tanto romántica de las series y películas norteamericanas acerca de los laboriosos e incorruptibles agentes, que muchas veces se quedan a trabajar a deshoras para resolver tétricos crímenes comiendo fría comida china llevada a domicilio, no es otra cosa que propaganda de cuarta calidad. Muchas veces hemos oído hablar acerca de los crueles crímenes de la Gestapo de Hitler. La Gestapo no era otra cosa que una policía paralela. De la misma manera que el FBI, desde su instauración en 1935 por el ex presidente Franklin Delano Koosevelt (reconocido miembro de una sociedad secreta), opera en el mismo sentido. El FBI fue dirigido durante más de tres décadas por un siniestro personaje, también miembro de una sociedad secreta: J Edgar Hoover. Bajo el comando de Hoover, el FBI realizó todo tipo de operaciones internas. Por ejemplo, manipuló al senador Joseph McCarthy durante los años '50 para que llevara a cabo su famosa &quot;cruzada anticomunista&quot; y llevó a la práctica, durante décadas, el racista y temible Counter Intelligence Program (COINTELPRO), mediante el cual los agentes del FBI espiaban las actividades de los miembros más importantes de todas las minorías raciales en Estados Unidos (incluidos los indígenas en las reservas). El FBI no se limitó a espiar, sino que en muchas ocasiones actuó de manera violenta contra quienes creyó que podían poner en relativo jaque la supremacía blanca y anglosajona en todas las estructuras de poder norteamericanas. Mientras todo esto ocurría silenciosamente, sin que los medios de comunicación divulgaran la menor noticia al respecto, J. Edgar Hoover era mostrado profusamente en los medios como un paladín de la lucha contra el crimen, como el &quot;tío bueno&quot; que todo americano deseaba tener. Hoover era temido aun por personajes muy poderosos debido a que poseía archivos personales de empresarios, políticos e intelectuales. No los coleccionaba, sino que los usaba con fines extorsivos. El inescrupuloso mandamás del FBI fue puesto y mantenido en su cargo directamente por la élite. Existen muchas especulaciones de que J. Cdgar Hoover era en realidad hijo bastardo de uno de los miembros de la élite y hasta se dice que habría sido concebido en uno de los rituales de una sociedad secreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Organismos internacionales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El control social y global no se lleva a cabo solamente mediante la existencia de lúgubres organizaciones como la CÍA y el FBI. También han sido creados con el mismo objetivo una gran profusión de organismos internacionales. Muchos de ellos se generaron después de la Primera Guerra Mundial, mientras se gestaba la propia existencia del CFR. Otros, en cambio, vieron la luz luego de la Segunda Guerra Mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Naciones Unidas fueron creadas después de la Primera Guerra Mundial, con el supuesto fin prioritario de evitar otra guerra tan atroz como la de 1914-1918. Sin embargo, poco más de dos décadas más tarde, el mundo se veía envuelto en un conflicto bélico mucho peor. El nombre que se le dio inicialmente a las Naciones Unidas (Sociedad de las Naciones) debió ser cambiado, y su estatuto interno también, debido en buena manera al pésimo concepto que las poblaciones de todo el mundo tenían de la Sociedad de las Naciones. Si bien las Naciones Unidas poseen, a través de varios organismos satélites, muchos programas de ayuda humanitaria, existe la creencia —no sin fundamento— de que tras el fin de la Guerra Fría este organismo se ha convertido en una especie de títere de los deseos de Estados Unidos y, por vía indirecta, del CFR.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El apoyo que logro en 1990 Bush padre en el ámbito de las Naciones Unidas para ir a la guerra contra Irak, a pesar de haber basado sus tesis en mentiras y engaños, muestra a las claras que el organismo, como mínimo, no estuvo a la altura de las circunstancias. Que George W. Bush, en el 2002, no haya logrado la aprobación de las Naciones Unidas para ir de vuelta a la guerra con Irak, no significa que la ONU haya ganado espacios de libertad e independencia como organismo, sino que las poblaciones de varios de los países más importantes del mundo comienzan a darse cuenta de que muchos de sus líderes los han sometido a procesos de manipulación y, por lo tanto, ya no puede tomarse la decisión de encolumnarse tras Estados Unidos e Inglaterra sin pagar enormes costos. Este sano proceso por el cual en muchos países se generaliza la conciencia de que tras las guerras casi nunca se esconden objetivos de justicia es un producto no deseado y muy temido por la élite. A fin de medir este progreso en la concientización de los pueblos basta con mencionar que en 1990 Bush padre no sólo logró aprobar mediante las Naciones Unidas la guerra contra Saddam Hussein, sino que además, en un gambito diabólicamente magistral, logró facturarles la guerra a Alemania, Arabia Saudita, Japón y el emir de Kuwait. En efecto, durante 1991 y 1992 ingresaron a Estados Unidos unos 60 mil millones de dólares de esas cuatro naciones como pago por haber llevado en forma exitosa la llamada Desert Storm (operación Tormenta del Desierto). En realidad, Bush no estaba inventando nada nuevo cuando creó un nuevo producto de exportación: la guerra. Había aprendido lo suficiente de sus &quot;padrinos&quot; de la élite financiero petrolera que hacía siglos venían financiando guerras en Europa, América y el resto del mundo, con el fin de debilitar los Estados nacionales, a los cuales, tras las contiendas, se les imponían duras condiciones para pagar el financiamiento de ellas. Las Naciones Unidas, en toda su existencia, no se movieron un ápice para prohibir o limitar la financiación de guerras. Los conflictos bélicos serían imposibles si nadie los financiara, o si hubiera un boicot a financiar empresas armamentísticas. Por lo contrario, se puede &quot;narcotizar&quot; la conciencia social acerca de la verdadera naturaleza de estos organismos internacionales, que muchas veces han servido para dotar de un barniz de legalidad a sangrientos conflictos entre países, generalmente se nombra al comando de las Naciones Unidas a un miembro de la raza negra o a un latinoamericano, lo que también da un barniz de pluralismo, tolerancia y supuesta democracia, en lo que muchas veces no es otra cosa que una parodia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien el control político que la élite ejerce sobre la sociedad global se da a través de las Naciones Unidas y sus organismos satélite, el control económico se hace merced al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial (BIRF) y demás organismos satélite como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Estas entidades fueron creadas tras la Segunda Guerra Mundial. La función del FMI era, en aquella época, ayudar a mantener un esquema de paridades de cambio fijas contra el oro. En el caso de muchos países subdesarrollados, que poseían pocas reservas de oro y divisas, y que emitían fuertes cantidades de papel moneda, lo que a veces provocaba inflación, el objetivo del FMI era generalmente prestarles a fin de que pudieran realizar sus pagos externos a cambio de un ajuste interno y de una devaluación de su moneda comparable con el grado de emisión monetaria e inflación que dichos países habían padecido antes. De esta forma, el objetivo del FMI en realidad no era otra cosa que mantener a la vez inalterado el sistema de pagos internacionales y las relaciones de precios relativos entre las naciones del mundo. Este concepto, que muchas veces permanece a oscuras, implicaba en realidad decidir tácitamente qué países debían industrializarse y cuáles no, y poseía un efecto a la vez determinante en la distribución mundial del ingreso. O sea, se decidía también implícitamente qué sociedades podían enriquecerse y cuáles no. Una vez que un país comenzaba a endeudarse fuertemente con el FMI, perdía todo tipo de libertad, sea quien fuere quien estuviese en su gobierno, para realizar cualquier tipo de políticas sociales que no tuvieran la autorización expresa del organismo internacional. Por lo tanto, tras la fachada de un supuesto &quot;hospital&quot; de países económicamente &quot;enfermos&quot;, se escondía en realidad un carcelero, un gendarme que realizaba exigencias a los gobiernos a cambio de los fondos para pagar las deudas. Cuando en los años '70 Nixon retira a Estados Unidos del sistema de paridades fijas contra el oro, y el sistema de Bretton Woods estalla en mil pedazos, el FMI debió replantearse su misión. Por supuesto, la meta principal de asistir a los países para que éstos pudieran pagar sus deudas quedó inalterada, pero ya no queda régimen de paridades fijas entre monedas para defender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En muchas ocasiones, cada vez más acentuadas durante los años '90 e inicios del nuevo milenio, el FMI ha hecho la &quot;vista gorda&quot; ante gruesas inconsistencias macro económicas de muchos países miembros. El caso argentino es un ejemplo clásico. Se sabía que el régimen de convertibilidad no podía ser mantenido indefinidamente y que, cuanto más tarde fuera el ajuste, más doloroso sería para la Argentina, porque más deuda pública y privada se acumulaba para sostener la irreal paridad cambiaría de uno a uno entre peso y dólar. A pesar de ello, el FMI hizo la &quot;vista gorda&quot; ante este factor, porque los grandes acreedores de la Argentina, que posibilitaban la ficción de uno a uno entre el peso y el dólar no eran los grandes bancos de Nueva York y Londres sino millones de pequeños inversores tenedores de bonos y deuda estatales, millones de aportantes a las sociedades de jubilación y pensión (AFJP) y de pequeños inversionistas en fondos de inversión. Mientras fuera posible seguir colocando bonos de deuda argentinos en los mercados, los grandes bancos norteamericanos e ingleses podían seguir cobrando honorarios y comisiones muy jugosos sin arriesgar un solo centavo de su propio capital en operaciones de crédito a la Argentina. Por lo tanto, los damnificados de una potencial crisis financiera como la que acaeció a fines de 2001 no iban a ser precisamente los miembros de la élite financiero petrolera. Más bien, todo lo contrario: la situación de extrema debilidad en la que cayó la Argentina les hacía ganar posiciones a la hora de negociar con eventuales gobiernos argentinos futuras inversiones y préstamos al país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario tener en cuenta, entonces, que es imposible que a todos los funcionarios del FMI relacionados con la Argentina se les haya &quot;escapado&quot; la inevitabilidad de la crisis. El punto es que, mientras en WallStreet se podía seguir ganando con canjes, mega canjes, etc., etc., no resultaba conveniente acelerar la salida de la convertibilidad, aunque luego esto se pagara muy caro. Además, una vez de rodillas, la Argentina perdería más independencia y grados de libertad en sus decisiones internas. Ello era un objetivo de la élite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos citado el caso argentino simplemente porque quizá sea uno de los más paradigmáticos y porque muestra a las claras cómo el FMI, lejos de cumplir como debiera con una verdadera tarea en un mundo realmente democrático, está al servicio de los intereses de unos pocos clanes familiares y de las mega corporaciones que éstos poseen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación del BIRF (Banco Mundial) es aún más clara de comprender. Directamente esta entidad financia proyectos de inversión que los países luego deben contratar con grandes corporaciones privadas situadas precisamente en los países de la élite. Si lo pensamos bien, no es algo muy diferente de en lo que en su momento fue el denominado &quot;Plan Marshall&quot;. O sea, aquel plan por medio del cual los contribuyentes norteamericanos financiaban a los países europeos devastados por la Segunda Guerra Mundial para que les compraran productos con cash a las grandes corporaciones privadas norteamericanas. Dicho de otra manera, los pequeños y medianos contribuyentes norteamericanos estaban financiando las ganancias de los empresarios más ricos de Estados Unidos. Nada muy diferente sucede con el BIRF. Esta entidad presta fondos a los países subdesarrollados para que realicen proyectos de inversión. Pero la independencia de estos países a la hora de realizar las contrataciones y licitaciones para dichas inversiones es muy limitada. Nuevamente, son los medianos y pequeños los que subsidian la ganancia de los grandes. Para que este esquema pueda mantenerse, obviamente, es necesario comprar la conciencia y el silencio de una gran cantidad de economistas que cobran jugosos honorarios por &quot;trabajos de consultoría&quot; financiados por el FMI, el BIRF, el BID, etc., que en realidad luego se suelen archivar, sin peso alguno, en las decisiones finales crediticias y de contrataciones. Todo el sistema económico financiero global, entonces, está especialmente diseñado para que, tras una aparente legalidad y legitimidad en préstamos, deudas y contrataciones, se esconda en realidad el interés exclusivo de mega corporaciones privadas y de la élite financiero petrolera anglonorteamericana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos hablado ya en apartados de este y otros capítulos acerca de la necesidad de que todo este cuadro &quot;cierre&quot; mediante el control social y global que ejercen los más grandes medios de comunicación. Por lo tanto, no volveremos a repetir los conceptos acerca de quiénes son los reales dueños de los multimedios globales, y de cómo se manipula a la opinión pública, Sólo haremos referencia a que el medio que suele ser priorizado por la élite como forma primordial de masificar y desinformar es la televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale la pena recordar que a fines de los '40, durante todos los '50 y principios de los '60 la televisión crece en EE.UU. como un emprendimiento estatal. Los empresarios de la élite petrolera financiera norteamericana habían convencido a los funcionarios de la necesidad de destinar fondos públicos para la enorme inversión que era necesaria. Durante aquellos años de TV estatal, las petroleras fueron las principales anunciantes en los programas televisivos. Su participación no se limitaba a la publicidad, sino que se extendía a los contenidos. Por ejemplo, debe recordarse cómo en muchos países se transmitía una versión propia del &quot;Reporter Esso&quot;. Cuando el Estado hubo realizado todo el gasto con fondos provenientes de los contribuyentes, la misma élite convenció a funcionarios de las administraciones de Lyndon Johnson y Richard Nixon de la necesidad de que la TV se manejara a través de manos privadas. Ya estaban hechas las principales inversiones. Las familias ya tenían aparatos de TV en las casas. Ahora la televisión era un negocio rentable, ¿Para qué dejarlo en manos del Estado? Además, para ejercer un máximo control social es mejor manejar directamente los medios y sus noticiarios que aportar publicidad y digitar noticias de forma indirecta al estilo &quot;Reporter Esso&quot;. A su vez, las tres principales mega cadenas de TV de EE.UU.,la CBS, la NBC y la ABC, son en realidad empresas originadas en el antiguo mega monopolio radial RCA. La élite habría decidido generar tres cadenas televisivas, en vez de una, con el fin de crearla ilusión de competencia. A su vez, la RCA fue generada principalmente por el banco Morgan, la United Fruit (Rockefeller) y tres empresas en las que la banca Morgan posee fuertes interesesdes de que sus fundadores (Thomas A. Edison, Graham Bell y Westinghouse respectivamente) fueron prácticamente &quot;despojados&quot; mediante ardides de sus acciones. Se trata nada menos que de las actuales General Electric, ATT y Westinghouse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debe extrañarnos, entonces, que recientemente el presidente George Bush hijo haya aprobado una controvertida legislación en Estados Unidos luego suspendida por el Congreso, (aunque no se sabe por cuánto tiempo) que permite que las cadenas privadas de televisión compren debilitados diarios y periódicos regionales y estaduales norteamericanos. Es sólo una aparente paradoja que esta legislación fuera aprobada y llevada acabo justamente por el mismo personaje que en la era de Nixon y Ford había impedido que los diarios regionales y estaduales compraran canales estaduales de televisión. La paradoja es sólo aparente porque la televisión, a pequeña escala, durante los años '70 estaba surgiendo en Estados Unidos como una herramienta de la élite para lograr una mayor homogeneización en la información a la cual poblaciones de alejadas regiones podían acceder. Lo que acaba de aprobar Bush en el 2003, y aún no logró llevar a cabo ya, entonces, en el mismo sentido: lo que se permite es que pequeños diarios antiguamente independientes sean adquiridos y dependan editorialmente de canales de televisión, pertenecientes a las grandes cadenas. Como se ve, el control de la información y la política comunicacional interna de Estados Unidos está cada vez más concentrada en unas pocas manos. Lamentablemente, algo no muy diferente ha venido sucediendo en todo el mundo en forma cada vez más acelerada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BIBLIOGRAFÍA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LIBROS:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-ANDREWS, George: MKULTRA. The ClA's lop secret program in human experimenlation and behaoior modifictttion. Healthnet Press, 2001.&lt;br /&gt;-BARNOUW, Erik: Conglomérales and the media. The New Press, 1997.&lt;br /&gt;-BLUM, Wílliam: Killing hope. US military and CÍA interventions since World War II. Common Courage Press, 1995.&lt;br /&gt;-BRUCE, Tammy: The new thought pólice. Inside the left's assauit on pee speech andfree minas. Prima Publíshing, 2001.&lt;br /&gt;-CHOMSKY, Noam: Estados canallas. El imperio de la fuerza en los asuntos mundiales. Paidós, 2002.&lt;br /&gt;-CONSTANTINE, Alex: Psychic dktatorship in the U.S.A. Feral House, 1995.&lt;br /&gt;-HERMÁN, Edward; BRODHEAD, Frank: The rise and fali of the Buigarian comedión. 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PODER Y SOCIEDADES SECRETAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hijos de la élite, alrededor de 0.1%, iban a las escuelas llamadas &quot;academias&quot;', y se les enseñaba a pensar y ser independientes. Alrededor del 5,5% iba a las Realfichulen, donde se les enseñaba parcialmente cómo pensar. El otro 34% iba a las Volksschuíen, donde se los inducía a ser un seguidor y un buen ciudadano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acerca del sistema de educación de Prusia, en Addresses to Germans, por Johann Fichte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay dos historias: la historia oficial, embustera, que se enseña ad usum delphini, y la historia secreta, en la que se encuentran las verdaderas causas de los acontecimientos: una historia vergonzosa.&lt;br /&gt;Honoré de Balzac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos visto en capítulos anteriores la existencia de una especie de gobierno mundial en las sombras: el CFR. Ahora bien, dijimos que el CFR posee cerca de 3 mil miembros, un 80% de los cuales es estadounidense. Pensar en un gobierno en el que se expresan simultáneamente 3 mil voces, 3 mil opiniones, 3 mil ideas, es claramente una utopía. Están dentro del CFR los que van a hablar, y están los que van a escuchar. En otras palabras, hemos mencionado que en el CFR hay una gran cantidad de educadores, periodistas, abogados, economistas, políticos, empresarios, etc. Dentro de esa variada gama están aquellos para los cuales tan sólo figurar en el CFR es un gran honor y son convocados para infiltrar en sus organizaciones el ideario del CFR, y están aquellos para los cuales figurar dentro es una tarea imprescindible a fin de &quot;bajar linea&quot; a una gran cantidad de miembros del CFR que no son más que ejecutores, dentro de sus respectivos ámbitos de acción, de las políticas que piensa y decide la élite. La élite es un número de gente mucho más reducido. Hay en el CFR miembros de la élite, pero... ¿cómo se organiza la élite?, ¿cómo decide qué líneas de acción seguir a fin de que los miembros del CFR puedan cumplimentarlas en sus respectivos ámbitos? Ya hemos dicho que muchas veces una idea que resulta apetecible a la élite es divulgada por sus miembros dentro de los ámbitos del CFR con el fin de que aparezcan por anticipado críticas y señalamientos contra ella. De esta manera, los integrantes de la élite, por anticipado, pueden tener una acabada idea del grado y tipo de oposición que sus deseos de dominio global pueden generar dentro de las sociedades cuando esas ideas sean anunciadas. Ello les permite muchas veces lanzar políticas de dominio con cierto &quot;marketing&quot; previo que las hace aparecer como democráticas y como conducentes para alcanzar fines supuestamente altruistas. El grado de resistencia popular a esas ideas es, entonces, mucho menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nos hemos referido a la élite, generalmente lo hemos hecho en términos de la élite anglonorteamericana. Es hora de explicar mejor qué significa esto. En realidad el Reino Unido y Estados Unidos son dos países diferentes, pero sus clases dominantes guardan muchas similitudes. Ambas son WASP (White AngloSaxon Protestant). La alta aristocracia norteamericana, en la que suelen abundar algunos apellidos totalmente desconocidos para el gran público, está compuesta casi íntegramente por descendientes de colonos ingleses del siglo XVII que se establecieron generalmente en Massachusetts y zonas cercanas. Por generaciones y generaciones, los descendientes de esas familias de colonos se fueron casando entre sí. Los llamados &quot;padres de la república&quot; descienden directamente de esos colonos. Esta idea elitista —casi racista— de no juntarse ni aparearse con personas ajenas a lo considerado racialmente óptimo ha mantenido a la élite en su pretensión de ser casi racialmente pura. Cuando mencionamos que algunos árboles genealógicos de la familia Bush llevan su ascendencia hasta los lejanos reyes ingleses del siglo XIII, estamos diciendo algo que puede resultar un detalle, casi una curiosidad, para el gran público. Pero no resulta ningún detalle ni ninguna curiosidad, ni para la alta aristocracia norteamericana e inglesa, ni para los llamados &quot;nuevos ricos&quot;. O sea, los clanes burgueses, billonarios, que obtuvieron sus fortunas generalmente financiados por banqueros ingleses durante el siglo XIX, y desarrollaron así en Estados Unidos el petróleo, los ferrocarriles, la banca, etc. En otras palabras, los denominados robber baron».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos señalado también cómo incluso la religión de la élite (la religión nominal, se entiende) coincide con la religión existente en el Reino Unido. El episcopalianismo de la aristocracia norteamericana es sólo una &quot;sucursal&quot; de la iglesia anglicana, que nació como un desprendimiento de Roma. Recordemos que, para los anglicanos, el Papa no es otro que el rey de Inglaterra, representado por el obispo de Canterbury. Las élites inglesa y norteamericana ingresaron en conflicto entre sí muchas veces, y en varias otras se disputaron vastas zonas del mundo. Sin embargo, estas peleas que muchas veces solían traducirse en guerras deberían ser vistas más como riñas internas dentro de un mismo grupo dominante, que como enfrentamientos entre dos enemigos. Suele ocurrir en muchísimos grupos humanos que, aun dentro de un mismo y homogéneo núcleo de gente, con intereses y filosofías afines, existan peleas para ver en ultimo término quién ejerce el liderazgo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, hasta la Primera Guerra Mundial, el liderazgo dentro de este grupo lo tenía indudablemente la élite inglesa. Londres era la metrópoli mundial, la moneda de reserva era la libra y Estados Unidos era sólo una ex colonia muy importante, en desarrollo y rápido ascenso. Pero el liderazgo de Londres era indiscutido. Las cosas empezaron a cambiar después de la Primera Guerra Mundial, y durante el desarrollo de la Segunda ya resultaba claro que el liderazgo había virado hacia Washington DC y Nueva York. Quizás una muestra de ello pueda tenerse con una simple anécdota. Cuando, tras la Segunda Guerra Mundial, el flamante embajador norteamericano en Londres consultó con lord Winston Churchill un pedido del gobierno del presidente Truman para que dejara esa embajada y se desempeñara como secretario de Comercio, la respuesta de Churchill fue: &quot;El poder, ahora, está en Washington&quot;. Si Estados Unidos y el Reino Unido fueran dos naciones totalmente independientes entre sí, con clases dominantes que tuvieran intereses contrapuestos, el aristócrata embajador americano en Londres, W. Averell Harriman, jamás hubiera hecho esa consulta al primer ministro inglés. Y, por supuesto, el primer ministro inglés jamás hubiera admitido que el poder estaba en Washington...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el liderazgo del poder estuvo en Londres, la élite inglesa ejercía su influencia a través de una sociedad secreta denominada &quot;The Group&quot;. Esta sociedad secreta se situaba —y se sitúa aún hoy— en la Universidad de Oxford. A medida que el liderazgo iba pasando cada vez más a Estados Unidos, la élite norteamericana —y la inglesa que la seguía y la sigue— ejercía y ejerce su dominio a través de una sociedad secreta cuyo nombre es Skull &amp; Bones (Calavera y Huesos), afincada en la super elitista Universidad de Yale en Connecticut.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Orden&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta sociedad secreta, cuyo emblema es una calavera y dos huesos cruzados al estilo de la bandera pirata, existe desde mucho antes que Estados Unidos comenzara a ejercer el liderazgo mundial. Skull &amp; Bones fue fundada en Estados Unidos en el año 1833. Su carácter secreto es abrumador. Sus miembros ni siquiera pueden admitir que pertenecen a Skull &amp; Bones. Sin embargo, George Bush hijo lo ha reconocido en su autobiografía A charge to keep(</description>
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        <description>&lt;a target=&quot;_blank&quot; href=&quot;http://clk.tradedoubler.com/click?p=17460&amp;amp;a=1370685&amp;amp;g=137727&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://impes.tradedoubler.com/imp?type(img)g(137727)a(1370685)&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target=&quot;_blank&quot; href=&quot;http://clk.tradedoubler.com/click?p=31099&amp;amp;a=1370685&amp;amp;g=16252330&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://impes.tradedoubler.com/imp?type(img)g(16252330)a(1370685)&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target=&quot;_blank&quot; href=&quot;http://clk.tradedoubler.com/click?p=53989&amp;amp;a=1370685&amp;amp;g=16637176&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://impes.tradedoubler.com/imp?type(img)g(16637176)a(1370685)&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a target=&quot;_blank&quot; href=&quot;http://clk.tradedoubler.com/click?p=53989&amp;amp;a=1370685&amp;amp;g=16625516&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; 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&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://revistatara.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Revista Tara&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://reflexionescanarias.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Reflexiones canarias&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://lostiemposfinales.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Los tiempos finales &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://lasparabolasdekrion.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Las parábolas de Krion&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://elviajeacasa.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El viaje a casa&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://ensoledadcondios.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;En soledad con Dios&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://cartasdesdeelhogar.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Cartas desde el hogar&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://pasandoelmarcador.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Pasando el marcador&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://elnuevocomienzodekryon.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El nuevo comienzo de Kryon&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://unanuevadimension.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Una nueva dimension&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://elmisteriodelascatedrales.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El misterio de las catedrales&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://profeciasdenostradamus.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Profecias de Nostradamus&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://masoneriainvisible.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Masonería invisible&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://focasmuertas.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Focas muertas&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://loscartagineses.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Los cartagineses&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://amorreos.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Amorreos &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;http://loscuatrolibros.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Los cuatro libros&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://ellibrodemarcopolo.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El libro de Marco Polo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://onceminutos.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Once minutos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://milucha.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Mi lucha&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://herodoto1.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Herodoto 1&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://elgransantiagocalatrava.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El gran Santiago calatrava&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://elhombreduplicado.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El hombre duplicado&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://bestiario.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Bestiario&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://elnombredelarosa.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El nombre de la rosa&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://lafiestadelchivo.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;la fiesta del chivo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://laciudadylosperros.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;la ciudad y los perros&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://cronicadeunamuerteanunciada.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Crónica de una muerte anunciada&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://elpendulodefoucault.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El péndulo de foucault&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://dalimagico.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Dali magico&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://aquelleonardodavinci.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Leonadro da Vinci&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://escorialmagico.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El Escorial&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://losamosdelmundo.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Los amos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://aquellostemplarios.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Los Templarios&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://loscataros.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Los Cataros&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://indulgencias.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Las Indulgencias&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://campaniforme.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Campaniforme&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://bibliotecaalejandria.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Biblioteca Alejandria&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://secuestroexpres.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Secuentro Expres&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://elplaninfinito.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El plan infinito&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://lacasadelosespiritus.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;La casa de los espiritus&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://laciudaddelasbestias.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;La ciudad de las bestias&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://mipaisinventado.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Mi pais inventado&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://elmatematicodelrey.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;El matemático del rey&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://lahipotesis.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;La hipotesis&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://tenemosunangel.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Tenemos un angel&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://erikelrojo.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Eric el rojo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://relatosdefantasia.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;relatosdefantasia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://enigmasdesvelados.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Enigmas desvelados&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://cuentosdecf.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Cuentos de cf&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; 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&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://contaminacioninvisible.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;la Contaminacion&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://electrosmog-movil.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Que es Electrosmog&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://lacontaminaciondelmovil.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Contamina el Movil&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://valdeandeenlaces.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;enlaces mágicos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://caballodetroya100.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Caballo de Troya&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://personal.telefonica.terra.es/web/valdeandemagico/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Magia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://valdeande.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;rural&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://superviaje.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Viajes&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://superhotel.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Hoteles&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://reflexionescanarias.blogspot.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Reflexiones canarias&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://caballodetroya2.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Caballo de Troya 2&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://caballodetroya7.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Caballo de Troya 7&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; 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&lt;a href=&quot;http://paraisoperdido.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Paraíso perdido&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://losviajesdegulliver.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Los viajes de Gulliver&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://retratoadolescente.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Retrato adolescente&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://dedondevenimos.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Matrix, de donde venimos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://losmensajesdelossabios.blog.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Los mensajes de los sabios&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://libroscuriosos.wordpress.com/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000&quot;&gt;Libros curiosos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 9pt; font-family: Verdana&quot;&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a target=&quot;_blank&quot; href=&quot;http://clk.tradedoubler.com/click?p=17460&amp;amp;a=1370685&amp;amp;g=137727&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://impes.tradedoubler.com/imp?type(img)g(137727)a(1370685)&quot; /&gt;&lt;/a&gt;</description>
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        <title>El crimen de la guerra</title>
        <link>http://libroscuriosos.blogcindario.com/2007/05/00001-el-crimen-de-la-guerra.html</link>
        <description>Juan Bautista Alberdi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El crimen de la guerra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INDICE &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo I. Derecho histórico de la guerra. &lt;br /&gt;I. Origen histórico del derecho de la guerra. &lt;br /&gt;II. Naturaleza del crimen de la guerra. &lt;br /&gt;III. Sentido sofístico en que la guerra es un derecho. &lt;br /&gt;IV. Fundamento racional del derecho de la guerra. &lt;br /&gt;V. La guerra como justicia penal. &lt;br /&gt;VI. Orígenes y causas bárbaras de la guerra en los tiempos actuales. &lt;br /&gt;VII. Solución de los conflictos por el poder. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo II. Naturaleza jurídica de la guerra &lt;br /&gt;I. Distinción entre crimen y retribución de la agresión. &lt;br /&gt;II. Los poderes soberanos cometen crímenes. &lt;br /&gt;III. Análisis del crimen de la guerra. &lt;br /&gt;IV. La unidad de la justicia. &lt;br /&gt;V. La guerra como justicia. &lt;br /&gt;VI. La locura de la guerra. &lt;br /&gt;VII. Barbarie esencial de la guerra. &lt;br /&gt;VIII. La guerra es un sofisma: elude las cuestiones, no las resuelve. &lt;br /&gt;IX. Base natural del derecho internacional de la guerra y de la paz. &lt;br /&gt;X. El derecho internacional. &lt;br /&gt;XI. El derecho de la guerra. &lt;br /&gt;XII. Naturaleza viciosa del derecho de la guerra. &lt;br /&gt;XIII. El duelo. &lt;br /&gt;XIV. Son los que forjan las querellas los que deben reñir. &lt;br /&gt;XV. Peligros del derecho de la propia defensa. &lt;br /&gt;XVI. La guerra es inobjetable si se coloca fuera de toda sospecha de &lt;br /&gt;interés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo III. Creadores del derecho de gentes. &lt;br /&gt;I. Lo que es derecho de gentes. &lt;br /&gt;II. El comercio como influencia legislativa. &lt;br /&gt;III. Influencia del comercio. &lt;br /&gt;IV. La libertad como influencia unificadora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo IV. Responsabilidades. &lt;br /&gt;I. Complicidad y responsabilidad del crimen de la guerra. &lt;br /&gt;II. Glorificación de la guerra. &lt;br /&gt;III. Sanción penal contra los individuos. &lt;br /&gt;IV. Responsabilidad de los individuos. &lt;br /&gt;V. Responsabilidad de los Estados. &lt;br /&gt;VI. El establecimiento de la responsabilidad individual. &lt;br /&gt;VII. Prueba de guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo V. Efectos de la guerra. &lt;br /&gt;I. Pérdida de la libertad y la propiedad. &lt;br /&gt;II. Simulación especiosa de riqueza. &lt;br /&gt;III. Pérdida de población. &lt;br /&gt;IV. Pérdidas indirectas. &lt;br /&gt;V. Auxiliares de la guerra. &lt;br /&gt;VI. De otros males anexos y accesorios de la guerra. &lt;br /&gt;VII. Supresión internacional de la libertad. &lt;br /&gt;VIII. De los servicios que puede recibir la guerra de los amigos de la &lt;br /&gt;paz. &lt;br /&gt;IX. Guerra y patriotismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo VI. Abolición de la guerra. &lt;br /&gt;I. La difusión de la cultura. &lt;br /&gt;II. Influencias que obran contra la guerra. &lt;br /&gt;III. Autodestructividad del mal. &lt;br /&gt;IV. Cristianismo. -Comercio. &lt;br /&gt;V. Ineficacia de la diplomacia. &lt;br /&gt;VI. Emblemas de la guerra. &lt;br /&gt;VII. La gloria. &lt;br /&gt;VIII. Gloria pacífica. &lt;br /&gt;IX. El mejor preservativo de la guerra. &lt;br /&gt;X. Influencia de las relaciones exteriores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo VII. El soldado de la paz. &lt;br /&gt;I. La paz es una educación. &lt;br /&gt;II. Valor fundamental de la cultura. &lt;br /&gt;III. La paz y la libertad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo VIII. El soldado del porvenir. &lt;br /&gt;I. La publicidad de la sentencia. &lt;br /&gt;II. La profesión de la guerra. &lt;br /&gt;III. Análisis. &lt;br /&gt;IV. La espada virgen. &lt;br /&gt;V. El guardia nacional. &lt;br /&gt;VI. El soldado de la ciencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo IX. Neutralidad. &lt;br /&gt;I. La sociedad universal. &lt;br /&gt;II. Representación de la unidad. &lt;br /&gt;III. La misma fuerza del sentimiento. &lt;br /&gt;IV. El sentimentalismo universal. &lt;br /&gt;V. Los neutrales. &lt;br /&gt;VI. Neutralización de todos los Estados. &lt;br /&gt;VII. Extraterritorialidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo X. Pueblo-mundo. &lt;br /&gt;I. Derechos internacionales del hombre. &lt;br /&gt;II. Pueblo-mundo. &lt;br /&gt;III. Pretendida influencia benéfica de la guerra. &lt;br /&gt;IV. Crecimiento espontáneo de la autoridad. &lt;br /&gt;V. La organización del mundo. &lt;br /&gt;VI. La organización natural. &lt;br /&gt;VII. La naturaleza humana. &lt;br /&gt;VIII. Analogía biológica. &lt;br /&gt;IX. De tales leyes. &lt;br /&gt;X. El derecho internacional. &lt;br /&gt;XI. Si no Estados Unidos de Europa, será una organización común. &lt;br /&gt;XII. Pasos hacia la unidad. &lt;br /&gt;XIII. El mar como influencia. &lt;br /&gt;XIV. El vapor y el comercio. &lt;br /&gt;XV. El derecho internacional. &lt;br /&gt;XVI. Inventores y descubridores. &lt;br /&gt;XVII. Ingenieros. &lt;br /&gt;XVIII. La ley precede a la conciencia de ella. &lt;br /&gt;XIX. Asociación entre ciudadanos. &lt;br /&gt;XX. La federación. &lt;br /&gt;XXI. Unión continental. &lt;br /&gt;XXII. El canal de Suez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo XI. La guerra o el cesarismo en el Nuevo Mundo. &lt;br /&gt;I. La independencia exterior. &lt;br /&gt;II. Razones para la afición a la guerra. &lt;br /&gt;III. San Martín y su acción. &lt;br /&gt;IV. Carrera de San Martín. &lt;br /&gt;V. Poesía. &lt;br /&gt;VI. La guerra no logra dar la libertad. &lt;br /&gt;VII. Liberalismo militarista. &lt;br /&gt;VIII. El militarismo inconsistente. &lt;br /&gt;IX. La guerra, esencialmente reaccionaria. &lt;br /&gt;X. Libre comercio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAPÍTULO I&lt;br /&gt;Derecho histórico de la guerra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Origen histórico del derecho de la guerra - II. Naturaleza del crimen &lt;br /&gt;de la guerra - III. Sentido sofístico en que la guerra es un derecho - IV. &lt;br /&gt;Fundamento racional del derecho de la guerra - V. La guerra como justicia &lt;br /&gt;penal - VI. Orígenes y causas bárbaras de la guerra en los tiempos &lt;br /&gt;actuales - VII. Solución de los conflictos por el poder. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Origen histórico del derecho de la guerra. &lt;br /&gt;El crimen de la guerra . Esta palabra nos sorprende, sólo en fuerza del &lt;br /&gt;grande hábito que tenemos de esta otra, que es la realmente incomprensible &lt;br /&gt;y monstruosa: el derecho de la guerra , es decir, el derecho del &lt;br /&gt;homicidio, del robo, del incendio, de la devastación en la más grande &lt;br /&gt;escala posible; porque esto es la guerra, y si no es esto, la guerra no es &lt;br /&gt;la guerra. &lt;br /&gt;Estos actos son crímenes por las leyes de todas las naciones del mundo. La &lt;br /&gt;guerra los sanciona y convierte en actos honestos y legítimos, viniendo a &lt;br /&gt;ser en realidad la guerra el derecho del crimen , contrasentido espantoso &lt;br /&gt;y sacrílego, que es un sarcasmo contra la civilización. &lt;br /&gt;Esto se explica por la historia. El derecho de gentes que practicamos es &lt;br /&gt;romano de origen como nuestra raza y nuestra civilización. &lt;br /&gt;El derecho de gentes romano , era el derecho del pueblo romano para &lt;br /&gt;con el extranjero. &lt;br /&gt;Y como el extranjero para el romano era sinónimo del bárbaro y del enemigo &lt;br /&gt;, todo su derecho externo era equivalente al derecho de la guerra . &lt;br /&gt;El acto que era un crimen de un romano para con otro, no lo era de un &lt;br /&gt;romano para con el extranjero. &lt;br /&gt;Era natural que para ellos hubiese dos derechos y dos justicias, porque &lt;br /&gt;todos los hombres no eran hermanos, ni todos iguales. Más tarde ha venido &lt;br /&gt;la moral cristiana, pero han quedado siempre las dos justicias del derecho &lt;br /&gt;romano, viviendo a su lado, como rutina más fuerte que la ley. &lt;br /&gt;Se cree generalmente que no hemos tomado a los romanos sino su derecho &lt;br /&gt;civil : ciertamente que era lo mejor de su legislación, porque era la ley &lt;br /&gt;con que se trataban a sí mismos: la caridad en la casa. &lt;br /&gt;Pero en lo que tenían de peor, es lo que más les hemos tomado, que es su &lt;br /&gt;derecho público externo e interno: el despotismo y la guerra, o más bien &lt;br /&gt;la guerra en sus dos fases. &lt;br /&gt;Les hemos tomado la guerra, es decir, el crimen, como medio legal de &lt;br /&gt;discusión, y sobre todo de engrandecimiento, la guerra, es decir, el &lt;br /&gt;crimen como manantial de la riqueza, y la guerra, es decir, siempre el &lt;br /&gt;crimen como medio de gobierno interior. De la guerra es nacido el gobierno &lt;br /&gt;de la espada, el gobierno militar, el gobierno del ejército que es el &lt;br /&gt;gobierno de la fuerza sustituida a la justicia y al derecho como principio &lt;br /&gt;de autoridad. No pudiendo hacer que lo que es justo sea fuerte, se ha &lt;br /&gt;hecho que lo que es fuerte sea justo (Pascal). &lt;br /&gt;Maquiavelo vino en pos del renacimiento de las letras romanas y griegas, y &lt;br /&gt;lo que se llama el maquiavelismo no es más que el derecho público romano &lt;br /&gt;restaurado. No se dirá que Maquiavelo tuvo otra fuente de doctrina que la &lt;br /&gt;historia romana, en cuyo conocimiento era profundo. El fraude en la &lt;br /&gt;política, el dolo en el gobierno, el engaño en las relaciones de los &lt;br /&gt;Estados, no es la invención del republicano de Florencia, que, al &lt;br /&gt;contrario, amaba la libertad y la sirvió bajo los Médicis en los tiempos &lt;br /&gt;floridos de la Italia moderna. Todas las doctrinas malsanas que se &lt;br /&gt;atribuyen a la invención de Maquiavelo, las habían practicado los romanos. &lt;br /&gt;Montesquieu nos ha demostrado el secreto ominoso de su engrandecimiento. &lt;br /&gt;Una grandeza nacida del olvido del derecho debió necesariamente naufragar &lt;br /&gt;en el abismo de su cuna, y así aconteció para la educación política del &lt;br /&gt;género humano. &lt;br /&gt;La educación se hace, no hay que dudarlo, pero con lentitud. &lt;br /&gt;Todavía somos romanos en el modo de entender y practicar las máximas del &lt;br /&gt;derecho público o del gobierno de los pueblos. &lt;br /&gt;Para no probarlo sino por un ejemplo estrepitoso y actual, veamos la &lt;br /&gt;Prusia de 1866 [1] &lt;br /&gt;Ella ha demostrado ser el país del derecho romano por excelencia, no sólo &lt;br /&gt;como ciencia y estudio, sino como práctica. Niebühr y Savigny no podían &lt;br /&gt;dejar de producir a Bismarck, digno de un asiento en el Senado Romano de &lt;br /&gt;los tiempos en que Cartago, Egipto y la Grecia, eran tomados como &lt;br /&gt;materiales brutos para la constitución del edificio romano. &lt;br /&gt;El olvido franco y candoroso del derecho, la conquista inconsciente, por &lt;br /&gt;decirlo así, el despojo y la anexión violenta, practicados como medios &lt;br /&gt;legales de engrandecimiento, la necesidad de ser grande y poderoso por vía &lt;br /&gt;de lujo, invocada como razón legítima para apoderarse del débil y comerlo, &lt;br /&gt;son simples máximas del derecho de gentes romano, que consideró la &lt;br /&gt;guerra como una industria tan legítima como lo es para nosotros el &lt;br /&gt;comercio, la agricultura, el trabajo industrial. No es más que un vestigio &lt;br /&gt;de esa política, la que la Europa sorprendida sin razón admira en el conde &lt;br /&gt;de Bismarck. &lt;br /&gt;Así se explica la repulsión instintiva contra el derecho público romano, &lt;br /&gt;de los talentos que se inspiraron en la democracia cristiana y moderna, &lt;br /&gt;tales como Tocqueville, Laboulaye, Acollas, Chevalier, Coquerel, etc. &lt;br /&gt;La democracia no se engaña en su aversión instintiva al cesarismo. Es la &lt;br /&gt;antipatía del derecho a la fuerza como base de autoridad; de la razón al &lt;br /&gt;capricho como regla de gobierno. &lt;br /&gt;La espada de la justicia no es la espada de la guerra. La justicia, lejos &lt;br /&gt;de ser beligerante, es ajena de interés y es neutral en el debate sometido &lt;br /&gt;a su fallo. La guerra deja de ser guerra si no es el duelo de dos &lt;br /&gt;litigantes armados que se hacen justicia mutua por la fuerza de su espada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espada de la guerra es la espada de la parte litigante, es decir, &lt;br /&gt;parcial y necesariamente injusta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II. Naturaleza del crimen de la guerra. &lt;br /&gt;El crimen de la guerra es el de la justicia ejercida de un modo criminal, &lt;br /&gt;pues también la justicia puede servir de instrumento del crimen, y nada lo &lt;br /&gt;prueba mejor que la guerra misma, la cual es un derecho , como lo &lt;br /&gt;demuestra Grocio, pero un derecho que, debiendo ser ejercido por la parte &lt;br /&gt;interesada, erigida en juez de su cuestión, no puede humanamente dejar de &lt;br /&gt;ser parcial en su favor al ejercerlo, y en esa parcialidad, generalmente &lt;br /&gt;enorme, reside el crimen de la guerra. &lt;br /&gt;La guerra es el crimen de los soberanos, es decir, de los encargados de &lt;br /&gt;ejercer el derecho del Estado a juzgar su pleito con otro Estado. &lt;br /&gt;Toda guerra es presumida justa porque todo acto soberano, como acto legal, &lt;br /&gt;es decir, del legislador, es presumido justo. Pero como todo juez deja de &lt;br /&gt;ser justo cuando juzga su propio pleito, la guerra, por ser la justicia de &lt;br /&gt;la parte, se presume injusta de derecho. &lt;br /&gt;La guerra considerada como crimen, -el crimen de la guerra , -no puede ser &lt;br /&gt;objeto de un libro, sino de un capítulo del libro que trata del derecho de &lt;br /&gt;las Naciones entre sí: es el capítulo del derecho penal internacional. &lt;br /&gt;Pero ese capítulo es dominado por el libro en su principio y doctrina. &lt;br /&gt;Así, hablar del crimen de la guerra, es tocar todo el derecho de gentes &lt;br /&gt;por su base. &lt;br /&gt;El crimen de la guerra reside en las relaciones de la guerra con la moral, &lt;br /&gt;con la justicia absoluta, con la religión aplicada y práctica, porque esto &lt;br /&gt;es lo que forma la ley natural o el derecho natural de las naciones, como &lt;br /&gt;de los individuos . &lt;br /&gt;Que el crimen sea cometido por uno o por mil, contra uno o contra mil, el &lt;br /&gt;crimen en sí mismo es siempre el crimen. &lt;br /&gt;Para probar que la guerra es un crimen, es decir, una violencia de la &lt;br /&gt;justicia en el exterminio de seres libres y jurídicos, el proceder debe &lt;br /&gt;ser el mismo que el derecho penal emplea diariamente para probar la &lt;br /&gt;criminalidad de un hecho y de un hombre. &lt;br /&gt;La estadística no es un medio de probar que la guerra es un crimen. Si lo &lt;br /&gt;que es crimen, tratándose de uno, lo es igualmente tratándose de mil, y el &lt;br /&gt;número y la cantidad pueden servir para la apreciación de las &lt;br /&gt;circunstancias del crimen, no para su naturaleza esencial, que reside toda &lt;br /&gt;en sus relaciones con la ley moral. &lt;br /&gt;La moral cristiana, es la moral de la civilización actual por excelencia; &lt;br /&gt;o al menos no hay moral civilizada que no coincida con ella en su &lt;br /&gt;incompatibilidad absoluta con la guerra. &lt;br /&gt;El cristianismo como la ley fundamental de la sociedad moderna, es la &lt;br /&gt;abolición de la guerra, o mejor dicho, su condenación como un crimen. &lt;br /&gt;Ante la ley distintiva de la cristiandad, la guerra es evidentemente un &lt;br /&gt;crimen. Negar la posibilidad de su abolición definitiva y absoluta, es &lt;br /&gt;poner en duda la practicabilidad de la ley cristiana. &lt;br /&gt;El R. Padre Jacinto decía en su discurso (del 24 de junio de 1863), que el &lt;br /&gt;catecismo de la religión cristiana es el catecismo de la paz. Era hablar &lt;br /&gt;con la modestia de un sacerdote de Jesucristo. &lt;br /&gt;El evangelio es el derecho de gentes moderno, es la verdadera ley de las &lt;br /&gt;naciones civilizadas, como es la ley privada de los hombres civilizados. &lt;br /&gt;El día que el Cristo ha dicho: presentad la otra mejilla al que os dé una &lt;br /&gt;bofetada , la victoria ha cambiado de naturaleza y de asiento, la gloria &lt;br /&gt;humana ha cambiado de principio. &lt;br /&gt;El cesarismo ha recibido con esa gran palabra su herida de muerte. Las &lt;br /&gt;armas que eran todo su honor, han dejado de ser útiles para la protección &lt;br /&gt;del derecho refugiado en la generosidad sublime y heroica. &lt;br /&gt;La gloria desde entonces no está del lado de las armas, sino vecina de los &lt;br /&gt;mártires; ejemplo: el mismo Cristo, cuya humillación y castigo sufrido sin &lt;br /&gt;defensa, es el símbolo de la grandeza sobrehumana. Todos los Césares se &lt;br /&gt;han postrado a los pies del sublime abofeteado. &lt;br /&gt;Por el arma de su humildad, el cristianismo ha conquistado las dos cosas &lt;br /&gt;más grandes de la tierra: la paz y la libertad. &lt;br /&gt;Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad, era como decir paz a los &lt;br /&gt;humildes, libertad a los mansos, porque la buena voluntad es la que sabe &lt;br /&gt;ceder pudiendo resistir. &lt;br /&gt;La razón porque sólo son libres los humildes, es que la humildad, como la &lt;br /&gt;libertad, es el respeto del hombre al hombre; es la libertad del uno, que &lt;br /&gt;se inclina respetuosa ante la libertad de su semejante; es la libertad de &lt;br /&gt;cada uno erigida en majestad ante la libertad del otro. &lt;br /&gt;No tiene otro secreto ese amor respetuoso por la paz, que distingue a los &lt;br /&gt;pueblos libres. El hombre libre, por su naturaleza moral, se acerca del &lt;br /&gt;cordero más que del león: es manso y paciente por su naturaleza esencial, &lt;br /&gt;y esa mansedumbre es el signo y el resorte de la libertad, porque es &lt;br /&gt;ejercida por el hombre respecto del hombre. &lt;br /&gt;Todo pueblo en que el hombre es violento, es pueblo esclavo. &lt;br /&gt;La violencia, es decir la guerra, está en cada hombre, como la libertad, &lt;br /&gt;vive en cada viviente, donde ella vive en realidad. &lt;br /&gt;La paz, no vive en los tratados ni en las leyes internacionales escritas; &lt;br /&gt;existe en la constitución moral de cada hombre; en el modo de ser que su &lt;br /&gt;voluntad ha recibido de la ley moral según la cual ha sido educado. El &lt;br /&gt;cristiano, es el hombre de paz, o no es cristiano. &lt;br /&gt;Que la humildad cristiana es el alma de la sociedad civilizada moderna, a &lt;br /&gt;cada instante se nos escapa una prueba involuntaria. Ante un agravio &lt;br /&gt;contestado por un acto de generosidad, todos maquinalmente exclamamos: - &lt;br /&gt;¡qué noble! ¡qué grande! -Ante un acto de venganza, decimos al contrario: &lt;br /&gt;- ¡qué cobarde! ¡qué bajo! ¡qué estrecho! -Si la gloria y el honor son del &lt;br /&gt;grande y del noble, no del cobarde, la gloria es del que sabe vencer su &lt;br /&gt;instinto de destruir, no del que cede miserablemente a ese instinto &lt;br /&gt;animal. El grande, el magnánimo es el que sabe perdonar las grandes y &lt;br /&gt;magnas ofensas. Cuanto más grande es la ofensa perdonada, más grande es la &lt;br /&gt;nobleza del que perdona. &lt;br /&gt;Por lo demás, conviene no olvidar que no siempre la guerra es crimen: &lt;br /&gt;también es la justicia cuando es el castigo del crimen de la guerra &lt;br /&gt;criminal. En la criminalidad internacional sucede lo que en la civil o &lt;br /&gt;doméstica: el homicidio es crimen cuando lo comete el asesino, y es &lt;br /&gt;justicia cuando lo hace ejecutar el juez. &lt;br /&gt;Lo triste es que la guerra puede ser abolida como justicia, es decir, como &lt;br /&gt;la pena de muerte de las naciones; pero abolirla como crimen, es como &lt;br /&gt;abolir el crimen mismo, que, lejos de ser obra de la ley, es la violación &lt;br /&gt;de la ley. En esta virtud, las guerras serán progresivamente más raras por &lt;br /&gt;la misma causa que disminuye el número de crímenes: la civilización moral &lt;br /&gt;Y material, es decir, la mejora del hombre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III. Sentido sofístico en que la guerra es un derecho. &lt;br /&gt;Toda la grande obra de Grocio ha tenido por objeto probar que no siempre &lt;br /&gt;la guerra es un crimen; y que es, al contrario, un derecho compatible con &lt;br /&gt;la moral de todos los tiempos y con la misma religión de Jesucristo. &lt;br /&gt;¿En qué sentido es la guerra un derecho para Grocio? En el sentido de la &lt;br /&gt;guerra considerada como el derecho de propia defensa, a falta de &lt;br /&gt;tribunales; en el sentido del derecho penal que asiste al hombre para &lt;br /&gt;castigar al hombre que se hace culpable de un crimen en su daño; en el &lt;br /&gt;sentido de un modo de proceder o de acción en justicia, con que las &lt;br /&gt;naciones resuelven sus pleitos por la fuerza cuando no pueden hacerlo por &lt;br /&gt;la razón. &lt;br /&gt;Era un progreso, en cierto modo, el ver la guerra de este aspecto; porque &lt;br /&gt;en su calidad de derecho, obedece a principios de justicia, que la fuerzan &lt;br /&gt;a guardar cierta línea para no degenerar en crimen y barbarie. &lt;br /&gt;Pero, lo que fue un progreso hará dos y medio siglos para Grocio, ha &lt;br /&gt;dejado de serlo bajo otros progresos, que han revelado la monstruosidad &lt;br /&gt;del pretendido derecho de la guerra en otro sentido fundamental. &lt;br /&gt;Considerado el derecho de la guerra como la justicia penal del crimen de &lt;br /&gt;la guerra ; admitido que la guerra puede ser un derecho como puede ser un &lt;br /&gt;crimen, así como el homicidio es un acto de justicia o es un crimen según &lt;br /&gt;que lo ejecuta el juez o el asesino : ¿cuál es el juez encargado de &lt;br /&gt;discernir el caso en que la guerra es un derecho y no un crimen? ¿ Quién &lt;br /&gt;es ese juez? Ese juez es el mismo contendor o litigante. De modo que la &lt;br /&gt;guerra es una manera de administrar justicia en que cada parte interesada &lt;br /&gt;es la víctima, el fiscal, el testigo, el juez y el criminal al mismo &lt;br /&gt;tiempo. &lt;br /&gt;En el estado de barbarie, es decir, en la ausencia total de todo orden &lt;br /&gt;social, este es el único medio posible de administrar justicia, es decir, &lt;br /&gt;que es la justicia de la barbarie, o más bien un expediente supletorio de &lt;br /&gt;la justicia civilizada. &lt;br /&gt;Pero, en todo estado de civilización, esta manera de hacer justicia es &lt;br /&gt;calificada como crimen, perseguida y castigada como tal, aun en la &lt;br /&gt;hipótesis de que el culpable de ese delito (que se llama violencia o &lt;br /&gt;fuerza ) tenga derecho contra el culpable del crimen que motiva la guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es el empleo de la fuerza, en ese caso, lo que convierte la justicia en &lt;br /&gt;delito; el juez no emplea otro medio que la fuerza para hacer efectiva su &lt;br /&gt;justicia. Es el acto de constituirse en juez de su adversario, que la ley &lt;br /&gt;presume con razón un delito, porque es imposible que un hombre pueda &lt;br /&gt;hacerse justicia a sí mismo sin hacer injusticia a su adversario; tal es &lt;br /&gt;su naturaleza, y ese defecto es toda la razón de ser del orden social, de &lt;br /&gt;la ley social y del juez que juzga en nombre de la sociedad contra el &lt;br /&gt;pleito en que no tiene la menor parte inmediata y directa, y sólo así &lt;br /&gt;puede ser justo. &lt;br /&gt;Si no hay más que un derecho, como no hay más que una gravitación, si el &lt;br /&gt;hombre aislado no tiene otro derecho que el hombre colectivo, ¿se concibe &lt;br /&gt;que lo que es un delito de hombre a hombre, pueda ser un derecho de pueblo &lt;br /&gt;a pueblo? &lt;br /&gt;Toda nación puede tener igual derecho para obrar en justicia, cada una &lt;br /&gt;puede hacerlo con igual buena fe con que la hacen dos litigantes ante un &lt;br /&gt;juez, pero como la justicia es una, todo pleito envuelve una falta de una &lt;br /&gt;parte u otra; y de igual modo en toda guerra hay un crimen y un criminal &lt;br /&gt;que puede ser de robo u otro, y además dos culpables del delito de fuerza &lt;br /&gt;o violencia . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV. Fundamento racional del derecho de la guerra. &lt;br /&gt;La guerra no puede tener más que un fundamento legítimo, y es el derecho &lt;br /&gt;de defender la propia existencia. En este sentido, el derecho de matar se &lt;br /&gt;funda en el derecho de vivir, y sólo en defensa de la vida se puede quitar &lt;br /&gt;la vida. En saliendo de ahí el homicidio es asesinato, sea de hombre a &lt;br /&gt;hombre, sea de nación a nación. El derecho de mil no pesa más que el &lt;br /&gt;derecho de uno solo en la balanza de la justicia; y mil derechos juntos no &lt;br /&gt;pueden hacer que lo que es crimen sea un acto legítimo. &lt;br /&gt;Basta eso solo para que todo el que hace la guerra pretenda que la hace en &lt;br /&gt;su defensa. Nadie se confiesa agresor, lo mismo en las querellas &lt;br /&gt;individuales que en las de pueblo a pueblo [2] . &lt;br /&gt;Pero como los dos no pueden ser agresores, ni los dos defensores a la vez, &lt;br /&gt;uno debe ser necesariamente el agresor, el atentador, el iniciador de la &lt;br /&gt;guerra y por tanto el criminal . &lt;br /&gt;¿Qué clase de agresión puede ser causa justificativa de un acto tan &lt;br /&gt;terrible como la guerra? Ninguna otra que la guerra misma. Sólo el peligro &lt;br /&gt;de perecer puede justificar el derecho de matar de un pueblo honesto. &lt;br /&gt;La guerra empieza a ser un crimen desde que su empleo excede la necesidad &lt;br /&gt;estricta de salvar la propia existencia. No es un derecho, sino como &lt;br /&gt;defensa. Considerada como agresión es atentado. Luego en toda guerra hay &lt;br /&gt;un criminal. &lt;br /&gt;La defensa se convierte en agresión, el derecho en crimen, desde que el &lt;br /&gt;tamaño del mal hecho por la necesidad de la defensa excede del tamaño del &lt;br /&gt;mal hecho por vía de agresión no provocada. &lt;br /&gt;Hay o debe haber una escala proporcional de penas y delitos en el derecho &lt;br /&gt;internacional criminal, como la hay en el derecho criminal interno o &lt;br /&gt;doméstico. &lt;br /&gt;Pero esa proporcionalidad será eternamente platónica Y nominal en el &lt;br /&gt;derecho de gentes, mientras el juez llamado a fijar el castigo que &lt;br /&gt;pertenece al delito sea la parte misma ofendida, para cuyo egoísmo es &lt;br /&gt;posible que no haya jamás un castigo condigno del ataque inferido a su &lt;br /&gt;amor propio, a su ambición, a su derecho mismo. &lt;br /&gt;Sólo así se explica que una Nación fuerte haga expiar por otra &lt;br /&gt;relativamente débil, lo que su vanidad quiere considerar como un ataque &lt;br /&gt;hecho a su dignidad , a su honor , a su rango , con la sangre de miles de &lt;br /&gt;sus ciudadanos o la pérdida de una parte de su territorio o de toda su &lt;br /&gt;independencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V. La guerra como justicia penal. &lt;br /&gt;La guerra es un modo que usan las naciones de administrarse la justicia &lt;br /&gt;criminal unas a otras con esta particularidad, que en todo proceso cada &lt;br /&gt;parte es a la vez juez y reo, fiscal y acusado, es decir, el juez y el &lt;br /&gt;ladrón, el juez y el matador. &lt;br /&gt;Como la guerra no emplea sino castigos corporales y sangrientos, es claro &lt;br /&gt;que los hechos de su jurisdicción deben ser todos criminales. &lt;br /&gt;La guerra, entonces, viene a ser en el derecho internacional, el derecho &lt;br /&gt;criminal de las naciones. &lt;br /&gt;En efecto, no toda guerra es crimen; ella es a la vez, según la intención, &lt;br /&gt;crimen y justicia, como el homicidio sin razón es asesinato, y el que hace &lt;br /&gt;el juez en la persona del asesino es justicia. &lt;br /&gt;Queda, es verdad, por saberse si la pena de muerte es legítima. Si es &lt;br /&gt;problemático el derecho de matar a un asesino ¿cómo no lo será el de matar &lt;br /&gt;a miles de soldados que hieren por orden de sus gobiernos? &lt;br /&gt;Es la guerra una justicia sin juez, hecha por las partes y, naturalmente, &lt;br /&gt;parcial y mal hecha. Más bien dicho, es una justicia administrada por los &lt;br /&gt;reos de modo que sus fallos se confunden con sus iniquidades y sus &lt;br /&gt;crímenes. Es una justicia que se confunde con la criminalidad. &lt;br /&gt;Y esto es lo que recibe en muchos libros el nombre de una rama del derecho &lt;br /&gt;de gentes . Si las hienas y los tigres pudiesen reflexionar y hablar de &lt;br /&gt;nuestras cosas humanas como los salvajes, ellos reivindicarían para sí, &lt;br /&gt;aun de éstos mismos, el derecho de propiedad de nuestro sistema de &lt;br /&gt;enjuiciamiento criminal internacional. &lt;br /&gt;Lo singular es que los tigres no se comen unos a otros en sus discusiones, &lt;br /&gt;por vía de argumentación ni las hienas se hacen la guerra unas a otras, ni &lt;br /&gt;las víboras emplean entre sí mismas el veneno de que están armadas. &lt;br /&gt;Sólo el hombre, que se cree formado a imagen de Dios, es decir, el símbolo &lt;br /&gt;terrestre de la bondad absoluta, no se contenta con matar a los animales &lt;br /&gt;para comerlos; con quitarles la piel para proteger la que ya tienen sus &lt;br /&gt;pies y sus manos; con dejar sin lana a los carneros, para cubrir con ella &lt;br /&gt;la desnudez de su cuerpo; con quitar a los gusanos la seda que trabajan, &lt;br /&gt;para vestirse; a las abejas, la miel que elaboran para su sustento; a los &lt;br /&gt;pájaros, sus plumas; a las plantas, las flores que sirven a su &lt;br /&gt;regeneración; a las perlas y corales su existencia misteriosa para servir &lt;br /&gt;a la vanidad de la bella mitad del hombre sino que hace con su mismo &lt;br /&gt;semejante (a quien llama su hermano ), lo que no hace el tigre con el &lt;br /&gt;tigre, la hiena con la hiena, el oso con el oso: lo mata no para comerlo &lt;br /&gt;(lo cual sería una circunstancia atenuante) sino por darse el placer de no &lt;br /&gt;verlo vivir. Así, el antropófago es más excusable que el hombre civilizado &lt;br /&gt;en sus guerras y destrucción de mera vanidad y lujo. &lt;br /&gt;Es curioso que para justificar esas venganzas haya prostituido su razón &lt;br /&gt;misma, en que se distingue de las bestias. Cuesta creer, en efecto, que se &lt;br /&gt;denomine ciencia del derecho de gentes la teoría y la doctrina de los &lt;br /&gt;crímenes de guerra. &lt;br /&gt;¿Qué extraño es que Grocio, el verdadero creador del derecho de gentes &lt;br /&gt;moderno, haya desconocido el fundamento racional del derecho de la guerra? &lt;br /&gt;Kent, otro pensador de su talla, no lo ha encontrado más comprensible; y &lt;br /&gt;los que han sacado sus ideas de sus cerebros realmente humanos, como &lt;br /&gt;Cobden y los de su escuela, han visto en la guerra, no un derecho sino un &lt;br /&gt;crimen , es decir, la muerte del derecho. &lt;br /&gt;Se habla de los progresos de la guerra por el lado de la humanidad. Lo más &lt;br /&gt;de ello es un sarcasmo. Esta humanidad se cree mejorada y transformada, &lt;br /&gt;porque en vez de quemar apuñala; en vez de matar con lanzas, mata con &lt;br /&gt;balas de fusil; en vez de matar lentamente, mata en un instante. &lt;br /&gt;La humanidad de la guerra en esta forma, recuerda la fábula del carnero y &lt;br /&gt;la liebre. - ¿En qué forma prefiere usted ser frita? - Es que no quiero &lt;br /&gt;ser frita de ningún modo. - Usted elude la cuestión: no se trata de dejar &lt;br /&gt;a usted viva, sino de saber la forma en que debe ser frita y comida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI. Orígenes y causas bárbaras de la guerra en los tiempos actuales. &lt;br /&gt;Uno de los motivos o de los pretextos más a la moda para las guerras de &lt;br /&gt;nuestro tiempo, es el interés o la necesidad de completarse &lt;br /&gt;territorialmente. Ningún Estado se considera completo, al revés de los &lt;br /&gt;hombres, que todos se creen perfectos. Y como la idea de lo que es &lt;br /&gt;completo o incompleto es puramente relativa, lo que es completo hoy día no &lt;br /&gt;tardará en dejar de serlo o parecerlo, siendo hoy motivo de estarse en paz &lt;br /&gt;lo que mañana será razón para ponerse en guerra. &lt;br /&gt;De todos los pretextos de la guerra, es el más injusto y arbitrario. El se &lt;br /&gt;da la mano con el de la desigualdad de fortunas, invocado por los &lt;br /&gt;socialistas como motivo para reconstruir la sociedad civil, sobre la &lt;br /&gt;iniquidad de un nivel que suprima las variedades fecundas de la naturaleza &lt;br /&gt;humana. &lt;br /&gt;Lo singular es que los propagadores de ese socialismo internacional no son &lt;br /&gt;los estados más débiles y más pobres, sino al contrario, los más poderosos &lt;br /&gt;y extensos; lo que prueba que su ambición injusta es una variedad del &lt;br /&gt;anhelo ambicioso de ciertos imperios a la dominación universal o &lt;br /&gt;continental. En el socialismo de los individuos, la guerra viene de los &lt;br /&gt;desheredados; en el socialismo internacional del mundo, la perturbación &lt;br /&gt;viene de los más bien dotados. Lejos de servir de equilibrio, tales &lt;br /&gt;guerras tienen por objeto perturbarlo, en beneficio de los fuertes y en &lt;br /&gt;daño de los débiles. La iniquidad es el sello que distingue tales guerras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con otro nombre, ese ha sido y será el motivo principal y eterno de todas &lt;br /&gt;las guerras humanas: la ambición, el deseo instintivo del hombre de &lt;br /&gt;someter a su voluntad el mayor número posible de hombres, de territorio, &lt;br /&gt;de riqueza, de poder y autoridad. &lt;br /&gt;Este deseo, fuente de perturbación, no puede encontrar su correctivo sino &lt;br /&gt;en sí mismo. Es preciso que él se estrelle en su semejante para que sepa &lt;br /&gt;moderarse, y es lo que sucede cuando el poder, es decir, la inteligencia, &lt;br /&gt;la voluntad y la acción dejan de ser el monopolio de uno o de pocos y se &lt;br /&gt;vuelve patrimonio de muchos o de los más. &lt;br /&gt;La justicia internacional, es decir, la independencia limitada por la &lt;br /&gt;independencia, empieza a ser reconocida y respetada por los Estados desde &lt;br /&gt;que muchos Estados coexisten a la vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VII. Solución de los conflictos por el poder. &lt;br /&gt;Por lo general, en Sud-América la guerra no tiene más que un objeto y un &lt;br /&gt;fin, aunque lo cubran mil pretextos: es el interés de ocupar y poseer el &lt;br /&gt;poder. El poder es la expresión más algebraica y general de todos los &lt;br /&gt;goces y ventajas de la vida terrestre, y se diría que de la vida futura &lt;br /&gt;misma, al ver el ahínco con que lo pretende el gobierno de la Iglesia, es &lt;br /&gt;decir, de la grande asociación de las almas. &lt;br /&gt;Falta saber, ¿dónde y cuándo no ha sido ese el motivo motor y secreto de &lt;br /&gt;todas las guerras de los hombres? &lt;br /&gt;El que pelea por límites, pelea por la mayor o menor extensión de su &lt;br /&gt;poder. El que pelea por la independencia nacional o provincial, pelea por &lt;br /&gt;ser poseedor del poder que retiene el extranjero. El que pelea por el &lt;br /&gt;establecimiento de un gobierno mejor que el que existe, pelea por tener &lt;br /&gt;parte en el nuevo gobierno. El que pelea por derechos y libertades, pelea &lt;br /&gt;por la extensión de su poder personal, porque el derecho es la facultad o &lt;br /&gt;poder de disponer de algún bien. El que pelea por la sucesión de un &lt;br /&gt;derecho soberano, pelea, naturalmente, en el interés de poseerlo en parte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es el poder en su sentido filosófico? -La extensión del yo , el &lt;br /&gt;ensanche y alcance de nuestra acción individual o colectiva en el mundo, &lt;br /&gt;que sirve de teatro a nuestra existencia. Y como cada hombre y cada grupo &lt;br /&gt;de hombres, busca el poder por una necesidad de su naturaleza, los &lt;br /&gt;conflictos son la consecuencia de esa identidad de miras; pero tras esa &lt;br /&gt;consecuencia, viene otra, que es la paz o solución de los conflictos por &lt;br /&gt;el respeto del derecho o ley natural por el cual el poder de cada uno es &lt;br /&gt;el límite del poder de su semejante. &lt;br /&gt;Habrá conflictos mientras haya antagonismos de intereses y voluntades &lt;br /&gt;entre los seres semejantes; y los habrá mientras sus aspiraciones &lt;br /&gt;naturales tengan un objeto común e idéntico. &lt;br /&gt;Pero esos conflictos dejarán de existir por su solución natural, que &lt;br /&gt;reside en el respeto del derecho que protege a todos y a cada uno. Así, &lt;br /&gt;los conflictos no tendrán lugar sino para buscar y encontrar esa solución, &lt;br /&gt;en que consiste la paz, o concierto y armonía de todos los derechos &lt;br /&gt;semejantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAPÍTULO II&lt;br /&gt;NATURALEZA JURÍDICA DE LA GUERRA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Distinción entre crimen y retribución de la agresión - II. Los poderes &lt;br /&gt;soberanos cometen crímenes - III. Análisis del crimen de la guerra - IV. &lt;br /&gt;La unidad de la justicia - V. La guerra como justicia - VI. La locura de &lt;br /&gt;la guerra - VII. Barbarie esencial de la guerra - VIII. La guerra es un &lt;br /&gt;sofisma: elude las cuestiones, no las resuelve - IX. Base natural del &lt;br /&gt;derecho internacional de la guerra y de la paz - X. El derecho &lt;br /&gt;internacional - XI. El derecho de la guerra - XII. Naturaleza viciosa del &lt;br /&gt;derecho de la guerra - XIII. El duelo - XIV. Son los que forjan las &lt;br /&gt;querellas los que deben reñir - XV. Peligros del derecho de la propia &lt;br /&gt;defensa - XVI. La guerra es inobjetable si se coloca fuera de toda &lt;br /&gt;sospecha de interés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Distinción entre crimen y retribución de la agresión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Justicia y el Crimen están armados de una espada. Naturalmente, la &lt;br /&gt;espada es para herir y matar. Ambos matan. &lt;br /&gt;¿Por qué la muerte que da la una es un acto de justicia, y la que da el &lt;br /&gt;otro es un crimen ? Porque la una es un acto de defensa y la otra es un &lt;br /&gt;acto de agresión : la una es la defensa del derecho; la otra es un ataque &lt;br /&gt;contra el derecho que protege a todos. &lt;br /&gt;Así, la muerte violenta de un hombre, es un bien o es un mal, es un acto &lt;br /&gt;de justicia o es un crimen, según el motivo y la mira que preside a su &lt;br /&gt;ejecución. &lt;br /&gt;Lo que sucede entre la sociedad y un solo hombre, sucede entre una &lt;br /&gt;sociedad y otra sociedad, entre nación y nación. &lt;br /&gt;Toda guerra, como toda violencia sangrienta, es un crimen o es un acto de &lt;br /&gt;justicia, según la causa moral que la origina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II. Los poderes soberanos cometen crímenes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dice legal la muerte que hace el juez, porque mata en nombre de la ley &lt;br /&gt;que protege a la sociedad. Pero no todo lo que es legal es justo, y el &lt;br /&gt;juez mismo es un asesino cuando mata sin justicia. No basta ser juez para &lt;br /&gt;ser justo, ni hasta ser soberano, es decir, tener el derecho de castigar, &lt;br /&gt;para que el castigo deje de ser un crimen, si es injusto. &lt;br /&gt;Siendo la guerra un crimen que no puede ser cometido sino por un soberano, &lt;br /&gt;es decir, por el único que puede hacerla legalmente, se presume que toda &lt;br /&gt;guerra es legal, a causa de que toda guerra es hecha por el que hace la &lt;br /&gt;ley. &lt;br /&gt;Pero como el que hace la ley no hace la justicia o el derecho, el soberano &lt;br /&gt;puede ser responsable de un crimen, cuando hace una ley que es la &lt;br /&gt;violación del derecho, lo mismo que el último culpable. &lt;br /&gt;Y es indudable que el derecho puede ser hollado por medio de una ley, como &lt;br /&gt;puede serlo por el puñal de un asesino. &lt;br /&gt;Luego el legislador, no por ser legislador está exento de ser un criminal, &lt;br /&gt;y la ley no por ser ley está exenta de ser un crimen, si con el nombre de &lt;br /&gt;ley ella es un acto atentatorio contra el derecho. &lt;br /&gt;Así la guerra puede ser legal, en cuanto es hecha por el legislador, sin &lt;br /&gt;dejar de ser criminal en cuanto es hecha contra el derecho. &lt;br /&gt;De ahí viene que toda guerra es legal por ambas partes, si por ambas &lt;br /&gt;partes es hecha por los soberanos; pero como la justicia es una, ella &lt;br /&gt;ocupa en toda guerra el polo opuesto del crimen, es decir, que en toda &lt;br /&gt;guerra hay un criminal y un juez. &lt;br /&gt;La guerra puede ser el único medio de hacerse justicia a falta de un juez; &lt;br /&gt;pero es un medio primitivo, salvaje y anti-civilizado, cuya desaparición &lt;br /&gt;es el primer paso de la civilización en la organización interior de cada &lt;br /&gt;Estado. Mientras él viva entre nación y nación, se puede decir que los &lt;br /&gt;Estados civilizados siguen siendo salvajes en su administración de &lt;br /&gt;justicia internacional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III. Análisis del crimen de la guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra puede ser considerada a la vez como un crimen , si es hecha en &lt;br /&gt;violación del derecho; como un castigo penal de ese crimen, si es hecha en &lt;br /&gt;defensa del derecho, como un procedimiento desesperado en que cada &lt;br /&gt;litigante es juez y parte, y en que la fuerza triunfante recibe el nombre &lt;br /&gt;de justicia. &lt;br /&gt;El crimen de la guerra puede estar en su objeto cuando tiene por mira la &lt;br /&gt;conquista, la destrucción estéril, la mera venganza, la destrucción de la &lt;br /&gt;libertad o independencia de un Estado y la esclavitud de sus habitantes; &lt;br /&gt;en sus medios , cuando es hecho por la traición , el dolo , el incendio , &lt;br /&gt;el veneno , la corrupción , el soborno , es decir, por las armas del &lt;br /&gt;crimen ordinario, en vez de hacerse por la fuerza limpia, abierta, franca &lt;br /&gt;y leal; o en sus resultados y efectos , cuando la guerra, siendo justa en &lt;br /&gt;su origen, degenera en conquista, opresión y exterminio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV. La unidad de la justicia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el derecho es uno, ¿puede la guerra, que es un crimen entre los &lt;br /&gt;particulares , ser un derecho entre las Naciones? &lt;br /&gt;La ley civil de todo país culto condena el acto de hacerse justicia a sí &lt;br /&gt;mismo. ¿Por qué? Porque el interés propio entiende siempre por justicia , &lt;br /&gt;lo que es iniquidad para el interés ajeno. &lt;br /&gt;Lo que es regla en el hombre individual, lo es en el hombre colectivo. &lt;br /&gt;Decir que a falta de juez es lícito hacerse justicia a sí mismo, es como &lt;br /&gt;decir que a falta de juez cada uno tiene derecho de ser injusto. &lt;br /&gt;Todo el derecho de la guerra gira sobre esta regla insensata. Lo que se &lt;br /&gt;llama derecho de la guerra de nación a nación, es lo mismo que se llama &lt;br /&gt;crimen de la guerra de hombre a hombre. &lt;br /&gt;No habrá paz ni justicia internacional, sino cuando se aplique a las &lt;br /&gt;naciones el derecho de los hombres. &lt;br /&gt;Toda nación, como todo hombre, comete violencia cuando persigue por vía de &lt;br /&gt;hecho aun lo mismo que le pertenece. &lt;br /&gt;Toda violencia envuelve presunción de injusticia y crimen. &lt;br /&gt;La violencia no tiene o no debe tener jamás razón; y toda guerra en cuanto &lt;br /&gt;violencia, debe ser presumida injusta y criminal, por la regla de que &lt;br /&gt;nadie puede ser juez y parte, sin ser injusto. &lt;br /&gt;La unidad del derecho es el santo remedio de la reforma del derecho &lt;br /&gt;internacional sobre sus cimientos naturales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V. La guerra como justicia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el derecho internacional, no toda violencia es la guerra, como en el &lt;br /&gt;derecho privado no toda ejecución es una pena corporal. &lt;br /&gt;Hay ejecuciones civiles, como hay ejecuciones penales. &lt;br /&gt;Toda ejecución, es verdad, implica violencia. El juez civil que ejecuta al &lt;br /&gt;deudor civil, usa de la violencia, como el juez del crimen se sirve de &lt;br /&gt;ella cuando hace ahorcar al criminal. &lt;br /&gt;Pero hay violencias que sólo se ejercen en las propiedades, y otras que &lt;br /&gt;sólo se ejercen en las personas. &lt;br /&gt;Las primeras constituyen, en derecho internacional, las represalias , los &lt;br /&gt;bloqueos , los rehenes , etc.; las segundas constituyen la guerra , es &lt;br /&gt;decir, la sangre. &lt;br /&gt;La ejecución corporal por deudas, barbarie de otras edades, acaba de &lt;br /&gt;abolirse por la civilización en materia de derecho civil privado; &lt;br /&gt;¿quedaría vigente la ejecución corporal por deudas, es decir, la guerra &lt;br /&gt;por deudas, en materia de derecho internacional? Si la una es la barbarie &lt;br /&gt;, ¿la otra sería la civilización? &lt;br /&gt;Las guerras por deudas son la pura barbarie. &lt;br /&gt;Las guerras, por intereses materiales de orden territorial, marítimo o &lt;br /&gt;comercial, de que no depende o en que no está interesada la vida del &lt;br /&gt;Estado, son la barbarie pura. Ellas son la aplicación de penas sangrientas &lt;br /&gt;a la solución de pleitos internacionales realmente civiles o comerciales. &lt;br /&gt;Las guerras por pretendidas ofensas hechas al honor nacional, son guerras &lt;br /&gt;de barbarie, porque de tales ofensas no puede nacer jamás la muerte del &lt;br /&gt;Estado. &lt;br /&gt;El hombre no tiene derecho de matar al hombre, sino en defensa de su &lt;br /&gt;propia vida; y el derecho que no tiene el hombre, no lo tiene el Estado &lt;br /&gt;(que no es sino el hombre considerado en cierta posición). &lt;br /&gt;La guerra no es legítima sino como pena judicial de un crimen. Pero ¿puede &lt;br /&gt;un Estado hacerse culpable de un crimen? &lt;br /&gt;No hay crimen donde no hay intención criminal. ¿Se concibe que veinte o &lt;br /&gt;treinta millones de seres humanos se concierten para perpetrar un crimen, &lt;br /&gt;a sabiendas y premeditadamente, contra otros veinte o treinta millones de &lt;br /&gt;seres humanos? &lt;br /&gt;La idea de un crimen nacional es absurda, imposible; aún en el caso &lt;br /&gt;imposible en que la nación se gobierne a sí misma como un solo hombre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI. La locura de la guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra guerra justa , envuelve un contrasentido salvaje; es lo mismo &lt;br /&gt;que decir, crimen justo, crimen santo, crimen legal. &lt;br /&gt;No puede haber guerra justa, porque no hay guerra juiciosa. &lt;br /&gt;La guerra es la pérdida temporal del juicio. Es la enajenación mental, &lt;br /&gt;especie de locura o monomanía, más o menos crítica o transitoria. &lt;br /&gt;Al menos es un hecho que, en el estado de guerra, nada hacen los hombres &lt;br /&gt;que no sea una locura, nada que no sea malo, feo, indigno del hombre &lt;br /&gt;bueno. &lt;br /&gt;De una y otra parte, todo cuanto hacen los hombres en guerra para sostener &lt;br /&gt;su derecho, como llaman a su encono, a su egoísmo salvaje, es torpe, &lt;br /&gt;cruel, bárbaro . &lt;br /&gt;El hombre en guerra no merece la amistad del hombre en paz. La guerra, &lt;br /&gt;como el crimen, sabe suspender todo contacto social alrededor del que se &lt;br /&gt;hace culpable e ese crimen contra el género humano; como el que riñe &lt;br /&gt;obliga a las gentes honestas a apartar sus miradas del espectáculo inmoral &lt;br /&gt;de su violencia. &lt;br /&gt;Guerra civilizada es un barbarismo equivalente al de barbarie civilizada . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excluir a los salvajes de la guerra internacional, es privar a la guerra &lt;br /&gt;de sus soldados naturales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VII. Barbarie esencial de la guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para saber si los fines de una guerra son civilizados , no hay sino que &lt;br /&gt;ver cuáles son los medios de que la guerra se sirve para llegar a su fin. &lt;br /&gt;Lejos de ser cierto que el fin justifica los medios , son los medios los &lt;br /&gt;que justifican el fin, en la guerra todavía más que en la política. &lt;br /&gt;Cuando los medios son bárbaros y salvajes, es imposible admitir que la &lt;br /&gt;guerra pueda tener fines civilizados. &lt;br /&gt;Así, hasta en la guerra contra los salvajes, un pueblo civilizado no debe &lt;br /&gt;emplear medios que no sean dignos de él mismo, ya que no del salvaje. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIII. La guerra es un sofisma: elude las cuestiones..., no las resuelve. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra es una manera de solución, que se acerca más bien del azar, del &lt;br /&gt;juego y de la casualidad. Por eso se habla de la suerte de las armas , &lt;br /&gt;como de la suerte de los dados. &lt;br /&gt;Así considerada, es más inteligible como mera solución brutal o bestial. &lt;br /&gt;La guerra, según esto, da la razón al que tiene la suerte de vencer. Es la &lt;br /&gt;fortuna ciega de las armas elevada al rango del derecho. &lt;br /&gt;Viene a ser la guerra, en tal caso, una manera de juego, en que, la suerte &lt;br /&gt;de las batallas decide de lo justo y de lo injusto. &lt;br /&gt;A ese doble título de juego y de bestialidad, la guerra es un oprobio de &lt;br /&gt;la especie humana y una negación completa de la civilización. &lt;br /&gt;La fuerza ciega y la fortuna sin ojos, no pueden resolver lo que la vista &lt;br /&gt;clara de la inteligencia no acierta a resolver. &lt;br /&gt;Es verdad que esta vista clara pertenece sólo a la justicia, pues el &lt;br /&gt;interés y la pasión ciegan los ojos del que se erige en juez de su &lt;br /&gt;enemigo. &lt;br /&gt;Para ser juez imparcial , es preciso no ser parte en la disputa: es decir, &lt;br /&gt;es preciso ser neutral . &lt;br /&gt;Neutralidad e imparcialidad , son casi sinónimos: y en la lengua &lt;br /&gt;ordinaria, parcialidad es sinónimo de injusticia . &lt;br /&gt;Luego el juez único de los estados que combaten sobre un punto litigioso, &lt;br /&gt;es el mundo neutral. Y como no hay guerra que no redunde en perjuicio del &lt;br /&gt;mundo neutral, su competencia para juzgarla descansa sobre un doble título &lt;br /&gt;de imparcialidad y conveniencia: no conveniencia en que triunfe una parte &lt;br /&gt;más que otra, sino en que no pidan a la guerra la solución imposible de &lt;br /&gt;sus conflictos. &lt;br /&gt;Pero si es verdad que la guerra empieza desde que falta el juez (lo cual &lt;br /&gt;quiere decir que la iniquidad se vuelve justicia en la ausencia del juez), &lt;br /&gt;la guerra será la justicia ordinaria de las naciones mientras ellas vivan &lt;br /&gt;sin un juez común y universal. &lt;br /&gt;¿Dejará de existir ese juez mientras las naciones vivan independientes de &lt;br /&gt;toda autoridad común constituida expresamente por ellas? Yo creo que la &lt;br /&gt;falta de esa autoridad así constituida no impide la posibilidad de una &lt;br /&gt;opinión , es decir, de un juicio , de un fallo , emitido por la mayoría de &lt;br /&gt;las naciones, sobre el debate que divide a dos o más de ellas. &lt;br /&gt;Desde que esa opinión existe, o es posible, la ley internacional y la &lt;br /&gt;justicia pronunciada según ella, son posibles, porque entre las naciones, &lt;br /&gt;como entre los individuos, en la sociedad mundo como en la sociedad &lt;br /&gt;nación, la ley no es otra cosa que la expresión de la opinión general, y &lt;br /&gt;la mejor sentencia judicial es la que concuerda completamente con la &lt;br /&gt;conciencia pública. &lt;br /&gt;La opinión del mundo ha dejado de ser un nombre y se ha vuelto un hecho &lt;br /&gt;posible y práctico desde que la prensa, la tribuna, la electricidad y el &lt;br /&gt;vapor, se han encargado de recoger los votos del mundo entero sobre todos &lt;br /&gt;los debates que lo afectan (como son todos aquellos en que corre sangre &lt;br /&gt;humana), facilitando su escrutinio imparcial y libre, y dándolo a conocer &lt;br /&gt;por las mil trompetas de la prensa libre. &lt;br /&gt;Juzgar los crímenes es más que castigarlos, porque no es el castigo el que &lt;br /&gt;arruina al criminal, es la sentencia: el azote que nos da el cochero por &lt;br /&gt;inadvertencia, es un accidente de nada: el que nos da el juez, aunque sea &lt;br /&gt;más suave, nos arruina para toda la vida. &lt;br /&gt;El condenado por contumacia v. g., no escapa por eso a su destrucción &lt;br /&gt;moral. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IX. Base natural del derecho internacional de la guerra y de la &lt;br /&gt;paz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El derecho es uno para todo el género humano, en virtud de la unidad misma &lt;br /&gt;del género humano. &lt;br /&gt;La unidad del derecho, como ley jurídica del hombre: esta es la grande y &lt;br /&gt;simple base en que debe ser construido todo el edificio del derecho &lt;br /&gt;humano. &lt;br /&gt;Dejemos de ver tantos derechos como actitudes y contactos tiene el hombre &lt;br /&gt;sobre la tierra; un derecho para el hombre como miembro de la familia ; &lt;br /&gt;otro derecho para el hombre como comerciante ; otro para el hombre como &lt;br /&gt;agricultor ; otro para el hombre político ; otro para dentro de casa , &lt;br /&gt;otro para los de fuera . &lt;br /&gt;Toda la confusión y la oscuridad, en la percepción de un derecho simple y &lt;br /&gt;claro como regla moral del hombre, viene de ese Olimpo o multitud de &lt;br /&gt;Dioses que no viven sino en la fantasía del legislador humano. &lt;br /&gt;Un solo Dios, un solo hombre como especie, un solo derecho como ley de la &lt;br /&gt;especie humana. &lt;br /&gt;Esto interesa sobre todo a la faz del derecho denominado internacional , &lt;br /&gt;en cuanto regla las relaciones jurídicas del hombre de una nación con el &lt;br /&gt;hombre de otra nación; o lo que es lo mismo, de una nación o colección de &lt;br /&gt;hombres, con otra colección o nación diferente. &lt;br /&gt;Entre un hombre y un Estado , no hay más que esta diferencia en cuanto al &lt;br /&gt;derecho: que el uno es el hombre aislado , el otro el hombre colectivo. &lt;br /&gt;Pero el derecho de una colección de hombres no es más ni menos que el de &lt;br /&gt;un hombre solo. &lt;br /&gt;Esta es la faz última y suprema del derecho que no se ha revelado al &lt;br /&gt;hombre sino mediante siglos de un progreso o maduramiento que le ha &lt;br /&gt;permitido adquirir la conciencia de su unidad e identidad universal como &lt;br /&gt;especie inteligente y libre. &lt;br /&gt;Lo que se llama derecho de gentes , es el derecho humano visto por su &lt;br /&gt;aspecto más general, más elevado, más interesante. &lt;br /&gt;Lo que parece excepción tiende a ser la regla general y definitiva, como &lt;br /&gt;las gentes , que para el pueblo romano eran los extranjeros , es decir, la &lt;br /&gt;excepción, lo accesorio, lo de menos, tienden hoy a ser el todo, lo &lt;br /&gt;principal, el mundo. &lt;br /&gt;Si es extranjero para una nación todo hombre que no es de esa nación, el &lt;br /&gt;extranjero viene a ser el género humano en su totalidad, menos el puñado &lt;br /&gt;de hombres que tiene la modestia de creerse la parte principal del género &lt;br /&gt;humano. &lt;br /&gt;Sólo en la Roma, señora del mundo de su tiempo, ha podido no ser ridícula &lt;br /&gt;esa ilusión; pero ahora que hay tantas Romas como naciones, y que toda &lt;br /&gt;nación es Roma cuando menos en derecho y cultura, el extranjero significa &lt;br /&gt;el todo, el ciudadano es la excepción. El derecho humano es la regla común &lt;br /&gt;y general, el derecho nacional o civil, es la vanidad excepcional de esa &lt;br /&gt;regla. &lt;br /&gt;El derecho internacional de la guerra, como el de la paz, no es, según &lt;br /&gt;esto, el derecho de los beligerantes; sino el derecho común y general del &lt;br /&gt;mundo no beligerante, con respecto a ese desorden que se llama la guerra y &lt;br /&gt;a esos culpables, que se llaman beligerantes: como el derecho penal &lt;br /&gt;ordinario no es el derecho de los delincuentes, sino el derecho de la &lt;br /&gt;sociedad contra los delincuentes que la ofenden en la persona de uno de &lt;br /&gt;sus miembros. &lt;br /&gt;Si la soberanía del género humano no tiene un brazo y un poder constituido &lt;br /&gt;para ejercer y aplicar su derecho a los Estados culpables que la ofenden &lt;br /&gt;en la persona de uno de sus miembros, no por eso deja ella de ser una &lt;br /&gt;voluntad viva y palpitante, como la soberanía del pueblo ha existido como &lt;br /&gt;un derecho humano antes de que ningún pueblo la hubiese proclamado, &lt;br /&gt;constituido y ejercido por leyes expresas. &lt;br /&gt;En la esfera del pueblo-mundo, como ha sucedido en la de cada estado &lt;br /&gt;individual, la autoridad empezará a existir como opinión, como juicio, &lt;br /&gt;como fallo, antes de existir como coacción y poder material. &lt;br /&gt;Ya empieza a existir hoy mismo en esta forma la autoridad del género &lt;br /&gt;humano respecto de cada nación, y las naciones empiezan a reconocerla, &lt;br /&gt;desde que apelan a ella cada vez que necesitan merecer un buen concepto, &lt;br /&gt;una buena opinión, es decir, la absolución de alguna falta contra el &lt;br /&gt;derecho, en sus duelos singulares, en que consisten sus guerras. &lt;br /&gt;El poder de excomunión, el poder de reprobación, el poder de execración, &lt;br /&gt;que no es el más pequeño, ha de preceder, en la constitución del &lt;br /&gt;pueblo-mundo, al de aplicar castigos corporales. Y aunque jamás llegue a &lt;br /&gt;constituirse este último, la eficacia del juicio universal, que ha de ser &lt;br /&gt;cada día más grande, ha de bastar para disminuir por el desprecio y la &lt;br /&gt;abominación la repetición del crimen de hacerse justicia a sí mismo a &lt;br /&gt;cañonazos, que acabará por hacerse incompatible con la dignidad y &lt;br /&gt;responsabilidad de conducta en que reside el verdadero poder de todo &lt;br /&gt;pueblo, como de todo hombre. &lt;br /&gt;Si el hombre ve el mundo a través de su patria; si ve su patria como el &lt;br /&gt;centro y cabeza del mundo, eso depende de su naturaleza finita y limitada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También considera a todos los demás hombres de su país al través de su &lt;br /&gt;persona individual; y en cierto modo, Dios lo ha hecho centro del mundo &lt;br /&gt;que se despliega a su alrededor para mejor conservar su existencia. &lt;br /&gt;El hombre cree que la Tierra es el más grande de los planetas del &lt;br /&gt;universo, porque es el que está mas cerca de él, y su cercanía le ofusca y &lt;br /&gt;alucina sobre sus dimensiones y papel en el universo. Los astros del &lt;br /&gt;firmamento, que son todo, parecen a sus ojos chispas insignificantes. Ha &lt;br /&gt;necesitado de los ojos de Newton, para ver que la tierra es un punto. Por &lt;br /&gt;una causa semejante, con el derecho universal sucederá un poco lo que en &lt;br /&gt;la gravitación universal . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X. El derecho internacional. &lt;br /&gt;El derecho de gentes no es más que el derecho civil del género humano . &lt;br /&gt;Se llama internacional , como podría llamarse interpersonal , según que el &lt;br /&gt;derecho, universal y único, como la gravitación, regla las relaciones de &lt;br /&gt;nación a nación o de persona a persona. &lt;br /&gt;En derecho de gentes, como en derecho civil, se llama persona jurídica el &lt;br /&gt;hombre considerado en su estado. Pues bien, el hombre considerado &lt;br /&gt;colectivamente, formando un grupo con cierto número de hombres, constituye &lt;br /&gt;una persona que se llama nación . Así, la nación, como persona pública, no &lt;br /&gt;es más que el hombre considerado en cierto estado. &lt;br /&gt;De aquí se sigue que el derecho que sirve de ley natural para reglar las &lt;br /&gt;relaciones de hombre a hombre en el seno de la nación, es idéntico y el &lt;br /&gt;mismo que regla las relaciones de nación a nación. &lt;br /&gt;Sin embargo de esto, los que ninguna duda abrigan de que el derecho existe &lt;br /&gt;como ley viva y natural de existencia entre hombre y hombre, dentro de un &lt;br /&gt;mismo Estado, consideran como una quimera la existencia de ese derecho &lt;br /&gt;como ley viva y natural de las relaciones de nación a nación, es decir, de &lt;br /&gt;grupo a grupo de hombres semejantes y hermanos por linaje y religión. &lt;br /&gt;La preponderancia absoluta y limitada, en un momento dado de la historia &lt;br /&gt;del pueblo que ha escrito el derecho conocido, es decir, el pueblo romano &lt;br /&gt;, ha contribuido a mantener esa preocupación por el prestigio monumental &lt;br /&gt;de su derecho escrito. &lt;br /&gt;Pero la aparición y creación en la faz de la tierra de una multitud de &lt;br /&gt;naciones iguales en fuerza, civilización y poder, ha bastado para destruir &lt;br /&gt;por sí misma la estrecha idea que el pueblo romano concibió del derecho &lt;br /&gt;natural como regla civil de las relaciones de nación a nación. &lt;br /&gt;Sin embargo, aunque es admitida y reconocida la existencia de ese derecho, &lt;br /&gt;él no tiene la sanción coercitiva, que convierte en ley práctica y &lt;br /&gt;obligatoria dentro de cada Estado, el derecho natural del individuo y del &lt;br /&gt;ciudadano. &lt;br /&gt;¿Qué le falta al derecho, en su papel de regla internacional, para tener &lt;br /&gt;la sanción y fuerza obligatoria que tiene el derecho en su forma y &lt;br /&gt;manifestación de ley nacional o internacional? Que exista un gobierno que &lt;br /&gt;lo escriba como ley, lo aplique como juez, y lo ejecute como soberano; y &lt;br /&gt;que ese gobierno sea universal, como el derecho mismo. &lt;br /&gt;Para que exista un gobierno internacional o común de todos los pueblos que &lt;br /&gt;forman la humanidad, ¿qué se necesita? Que la masa de las naciones que &lt;br /&gt;pueblan la tierra forme una misma y sola sociedad, y se constituya bajo &lt;br /&gt;una especie de federación como los Estados Unidos de la humanidad . &lt;br /&gt;Esa sociedad está en formación, y toda la labor en que consiste el &lt;br /&gt;desarrollo histórico de los progresos humanos, no es otra cosa que la &lt;br /&gt;historia de ese trabajo gradual, de que está encargada la naturaleza &lt;br /&gt;perfectible del hombre. Los gobiernos, los sabios, los acontecimientos de &lt;br /&gt;la historia, son instrumentos providenciales de la construcción secular de &lt;br /&gt;ese grande edificio del pueblo-mundo, que acabará por constituirse sobre &lt;br /&gt;las mismas bases, según las mismas leyes fundamentales de la naturaleza &lt;br /&gt;moral del hombre, en que reposa la constitución de cada Estado &lt;br /&gt;separadamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XI. El derecho de la guerra. &lt;br /&gt;El derecho de gentes visto como derecho interno y privado de la humanidad, &lt;br /&gt;se presta como el derecho interno de cada nación, a la gran división en &lt;br /&gt;derecho penal y derecho civil , según que tiene por objeto reglar las &lt;br /&gt;consecuencias jurídicas de un acto culpable, o de un acto lícito del &lt;br /&gt;hombre. &lt;br /&gt;En lo internacional, el primero se llama derecho de la guerra , el otro es &lt;br /&gt;el derecho de la paz. &lt;br /&gt;Así, el derecho internacional de la guerra , no es más que el derecho &lt;br /&gt;penal y criminal de la humanidad . Pero por la constitución que hoy tiene, &lt;br /&gt;más bien que un derecho a la pena, es un derecho al crimen, pues de diez &lt;br /&gt;casos, nueve veces la guerra es un crimen judiciario, en lugar de ser una &lt;br /&gt;pena judiciaria. &lt;br /&gt;A menudo la guerra es un crimen judiciario, que, como el duelo y la riña &lt;br /&gt;privada, tiene siempre dos culpables: el beligerante que ataca y el &lt;br /&gt;beligerante que se defiende. &lt;br /&gt;Nada más fácil que demostrar esta verdad, con los principios más admitidos &lt;br /&gt;del derecho penal. &lt;br /&gt;El juez, que a sabiendas juzga, condena y castiga a su enemigo personal, &lt;br /&gt;deja de ser juez, y no es más que un delincuente. El juez que a sabiendas, &lt;br /&gt;sirve por su fallo, su propio interés personal, su propio odio, su propia &lt;br /&gt;y personal venganza, en el fallo que fulmina contra su enemigo privado, no &lt;br /&gt;es un juez, es un criminal. Su decisión no es una sentencia, es un crimen; &lt;br /&gt;su castigo no es una pena, es un atentado; la muerte que ordena, no es una &lt;br /&gt;pena de muerte, es un asesinato judicial; él es un asesino, no un ministro &lt;br /&gt;de la vindicta pública. Su justicia, en una palabra, no es más que &lt;br /&gt;iniquidad y el verdadero enemigo de la sociedad es el encargado de &lt;br /&gt;defenderla. &lt;br /&gt;Si el derecho penal de un pueblo, no tiene ni puede tener otros &lt;br /&gt;fundamentos jurídicos que el derecho penal del hombre; si la justicia es &lt;br /&gt;la medida del derecho, y no hay dos justicias en la tierra, ¿cómo puede &lt;br /&gt;ser derecho en una nación lo que es crimen en un hombre? &lt;br /&gt;Pues bien: esta hipótesis monstruosa es el tipo de la organización que hoy &lt;br /&gt;tiene el llamado derecho penal de las naciones, o por otro nombre el &lt;br /&gt;derecho internacional de la guerra . &lt;br /&gt;Lo que son condiciones del crimen jurídico en el derecho interno de cada &lt;br /&gt;país, son elementos esenciales en el derecho externo o internacional de &lt;br /&gt;los Estados. &lt;br /&gt;Es decir, que en el juicio o procedimiento penal de las naciones, son &lt;br /&gt;requisitos esenciales del singular derecho que el justiciable sea enemigo &lt;br /&gt;personal del juez, que el juez se defienda y juzgue su propio pleito &lt;br /&gt;personal, y que el objeto de la cuestión sea un interés particular y &lt;br /&gt;personal del juez y del reo. &lt;br /&gt;En virtud de esta anomalía el hombre actual se presenta bajo dos faces: en &lt;br /&gt;lo interior de su patria es un ente civilizado y culto; fuera de sus &lt;br /&gt;fronteras, es un salvaje del desierto. &lt;br /&gt;La justicia para él expira en la frontera de su país. &lt;br /&gt;Lo que es justo al Norte de los Pirineos es injusto al Mediodía de esas &lt;br /&gt;montañas, según el dicho de Pascal. &lt;br /&gt;Lo que es legítimo entre un francés y un español, es crimen entre un &lt;br /&gt;francés y un francés. &lt;br /&gt;Lo que hoy se llama civilización no es más que una semi-civilización o &lt;br /&gt;semi-barbarie; y el pueblo más culto es un pueblo semi-salvaje en su &lt;br /&gt;manera de ser errante, insumiso, sin ley ni gobierno. &lt;br /&gt;Es el punto vulnerable y frágil de la civilización actual. Sus &lt;br /&gt;representantes más adelantados no son más que pueblos semi-civilizados, en &lt;br /&gt;su manera internacional de existir que tiene por condición la guerra como &lt;br /&gt;su justicia ordinaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XII. Naturaleza viciosa del derecho de la guerra. &lt;br /&gt;El mal de la guerra no consiste en el empleo de la violencia, sino en que &lt;br /&gt;sea la parte interesada la que se encargue del uso de la violencia. &lt;br /&gt;Ya se sabe que no hay justicia que tenga que usar de la violencia para &lt;br /&gt;hacerse respetar y cumplir; pero la violencia que hace un juez, deja de &lt;br /&gt;ser un mal porque el juez no tiene o no debe tener interés directo y &lt;br /&gt;personal en ejercerla sin necesidad, ni exagerarla, ni torcerla en su &lt;br /&gt;aplicación jurídica. &lt;br /&gt;Si todos los actos de que consta la guerra, por duros que se supongan, &lt;br /&gt;fuesen ejercidos contra el Estado culpable del crimen de la guerra o de &lt;br /&gt;otro crimen, por un tribunal internacional compuesto de jueces &lt;br /&gt;desinteresados en el proceso, la guerra dejaría de ser un mal, y sus &lt;br /&gt;durezas, al contrario, serían un medio de salud, como lo son para el &lt;br /&gt;Estado las penas aplicadas a los crímenes comunes. &lt;br /&gt;Bien podréis mejorar, suavizar, civilizar la guerra cuanto queráis; &lt;br /&gt;mientras le dejéis su carácter actual, que consiste en la violencia puesta &lt;br /&gt;en manos de la parte ofendida, para que se haga juez criminal de su &lt;br /&gt;adversario, la guerra será la iniquidad y casi siempre el crimen contra el &lt;br /&gt;crimen. &lt;br /&gt;No hay más que un medio de transformar la guerra en el sentido de su &lt;br /&gt;legalidad: es arrancar el ejercicio de sus violencias de entre las manos &lt;br /&gt;de sus beligerantes y entregarlo a la humanidad convertida en Corte &lt;br /&gt;soberana de justicia internacional y representada para ello por los &lt;br /&gt;Estados más civilizados de la tierra. &lt;br /&gt;Consiste en sustituir la violencia necesariamente injusta y culpable de la &lt;br /&gt;parte interesada, por la violencia presumida justa en razón del desinterés &lt;br /&gt;del juez; es colocar en lugar de la justicia injusta que se hace por sí &lt;br /&gt;mismo, la justicia justa, que sólo puede ser hecha por un tercero; la &lt;br /&gt;justicia temible del odio y del interés armado, por la justicia del juez &lt;br /&gt;que juzga sin odio y sin interés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XIII. El duelo. &lt;br /&gt;El que mata a un hombre armado y en estado de defenderse, no asesina. El &lt;br /&gt;asesinato implica la alevosía, la seguridad o irresponsabilidad del &lt;br /&gt;matador. Mata o muere en pelea. &lt;br /&gt;Pero la pelea, es decir, el homicidio mutuo, ¿no es por lo mismo un crimen &lt;br /&gt;y un crimen doble por decirlo así? &lt;br /&gt;Abolido el duelo judicial entre los individuos, y calificado como un &lt;br /&gt;crimen, porque lo es en efecto, ¿puede ser conservado como derecho entre &lt;br /&gt;los Estados? &lt;br /&gt;La guerra, en todo caso, como duelo judicial de dos Estados, es tan digna &lt;br /&gt;de abolición, como lo ha sido entre los individuos por las leyes &lt;br /&gt;esenciales del hombre en su manera de razonar y juzgar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XIV. Son los que forjan las querellas los que deben reñir. &lt;br /&gt;Si la guerra moderna es hecha contra el gobierno del país y no contra el &lt;br /&gt;pueblo de ese país, ¿por qué no admitir también que la guerra es hecha por &lt;br /&gt;el gobierno y no por el pueblo del país en cuyo nombre se lleva la guerra &lt;br /&gt;a otro país? &lt;br /&gt;La verdad es que la guerra moderna tiene lugar entre un Estado y un &lt;br /&gt;Estado, no entre los individuos de ambos Estados. Pero, como los &lt;br /&gt;Estados no obran en la guerra ni en la paz sino por el órgano de sus &lt;</description>
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